Everything Review

Federico Elli

Descubrí lo que se siente ser el universo mismo en esta hermosa simulación interactiva de la naturaleza, narrada por Alan Watts.

Soy un caballo gris. En vez de galopar, giro como si fuera una cubo, pero como si me fuera tropezando de forma pausada y en dos velocidades. Me detengo sólamente para hablar con alguna piedra, planta u otro animal, escucho lo que tienen para decir y no tengo otra opción más que irme girando de forma extraña nuevamente.

Saber que el juego fue desarrollado por David O’Reilly, artista irlandés conocido por el episodio ‘A Glitch is a Glitch’ de Adventure Time o por el juego ‘Mountain’, ayuda a comprender la locura de este juego.

Aunque lo parezca, Everything no es un juego que pretenda ser gracioso; al contrario, es un juego en el que exploramos las preguntas más importantes de la existencia.

Podemos ser un smartphone.

El mundo desde el punto de vista del polen.

Obtenemos la habilidad de poseer a otro animal, vegetal u objeto, ya sea un conejo, una piedra o lo que sea que encontremos alrededor nuestro. Al rato de asimilarlo, esta criatura o cosa es agregada a nuestra enorme enciclopedia clasificada por tipo. Esto nos permite eventualmente poder volver a convertirnos nuevamente en ello.

Al comienzo, solamente podemos poseer ‘hacia abajo’, es decir criaturas o cosas cada vez más chicas, desde el caballo vamos a una planta, de la planta a una semilla y de semilla a una bacteria, llegando incluso hasta los propios átomos que componen todo. Con cada cambio que hacemos se altera la perspectiva para acomodar al nuevo mundo que nos rodea.

Al llegar al nivel inferior se nos permite volver hacia arriba, pasando nuevamente por el caballo, luego un árbol, y a medida que la cámara se aleja, un continente, un planeta, un sistema solar, una galaxia.

¿Es claro? Somos todo,incluso un continente o una plataforma petrolera.

Existe un plano intermedio que une el mundo microscópico con el macroscópico, que consiste en variedades de conceptos matemáticos y distintas figuras geométricas, círculos, esferas, incluso fotones. Esto nos permite libremente trepar o descender de forma cíclica.

En ese momento se vuelve claro que uno de los objetivos del juego es hacer la gran Pokémon, –Gotta Catch ‘Em All-, e intentar llenar la masiva enciclopedia, sabiendo que como el mundo se genera proceduralmente, en cada visita que hagamos a distintos planetas tendremos nuevas cosas para poseer. Everything tiene una de las colecciones más grandes que haya visto en un videojuego, superando incluso al de Keita Takahashi, Katamari Damacy.

El lobo blanco admira un meteorito.

Los que hayan jugado Katamari Damacy, inmediatamente van a sentir una similitud en la forma en la que recolectamos ítems, con la diferencia de que en vez de adherirse a una bola que empujamos y crece sin parar, aquí poseemos y contamos con la libertad de pasar a un ser más grande o más pequeño.

A medida que exploramos el mundo, algunos objetos nos ofrecen escuchar distintos audios del filósofo inglés Alan Watts, con una duración aproximada de un par de minutos, mientras recorremos cada capa de Everything.

La suave voz de Alan Watts ayuda a calmarnos y nos plantea situaciones que rompen con el sentido común: en vez de cada persona ser un individuo, somos un todo, estamos conectados y no hay ‘cosas’, sino que somos un sinfín de átomos interconectados.

En la ciudad podemos ser papel de diario.

Podemos incluso ser Everything, el juego mismo, Inception.

Los mensajes que transmite Alan Watts nos llevan a pensar en otro nivel, hablando de la religión, el ego, el nacimiento, la muerte, la crianza, la tecnología, la ansiedad, la pobreza, y un sinfín de temas tan grande como la enciclopedia del juego e interconectados a su vez como toda la vida.

El mensaje de unión y conexión que a mediados del siglo XX era motivados más que nada por el advenimiento de la bomba atómica y el miedo a una tercera guerra mundial, encajan a la perfección hoy mismo en una era repleta de desigualdad, intolerancia y con el cambio climático de fondo.

La manada de osos polares y lobos girando y bailando por la vida.

Como todo juego experimental, Everything no es para cualquiera. Quizá te emociones jugando mientras sos un átomo de hidrógeno, y Alan Watts te cuenta lo que piensa sobre el nacimiento de un ser y cómo no nació sino que simplemente hubo una transformación de energía y que siempre estuvo ahí. Quizá te aburras a los diez minutos.

A nivel educativo, es sin duda una gran experiencia: cada animal, cada planta, cada átomo cuenta con una descripción bien clara, extraída de Wikipedia. Los objetos bailan y se comunican entre sí emitiendo el ruido que puedan emitir.

Yo jugué muchas horas, tanto para recolectar ítems como para encontrar el próximo audio de Alan Watts. El juego es atrapante y dura tanto como queramos, ya que si bien tiene un final -cuyo mensaje, adelanto, es algo espectacular- podemos quedarnos jugando todo lo que deseemos. Es más, el juego tiene una opción para jugarse solo, permitiéndonos admirar los distintos mundos por los que pasea lo que sea que seamos.

Creo que al igual que otros juegos Everything expande el límite sobre qué puede llegar a ser un videojuego, y por esta razón lo recomiendo.

¿LO JUEGO?

Sin duda, es algo que debe experimentar todo aquel que pueda.

Checkpoint opina…

guru_web

Me parece muy acertado el norte que Fede le dió a esta review: analizar Everything como si de un juego común y silvestre se tratase sería un error.
Por otro lado, dada la actual existencia de la VR como un medio más accesible, también me parece un error por parte de los desarrolladores no haber aprovechado dicha tecnología para implementarla en esta experiencia, ya que entiendo que podría haber sido más espectacular de ese modo.
No soy muy afín a este tipo de juegos/experiencias, pero si ésta brinda un análisis de índole más trascendental, debería prestarme a, por lo menos por un rato, ser TODO.

diegote_web

Eeeehhhh… no sé, quizá lo pruebe, pero en el medio de los titanes triple A de estos meses no me interesa hacerme tiempo para algo así. Adoro Katamari Damacy, pero es un juego hecho y derecho, sus mecánicas pertenecen a un juego con objetivos claros. Everything es otra cosa, no soy muy amigo de estos juegos explorativos que dejan casi de forma absoluta, el camino en manos del jugador.

seba_web

La innovación sigue viniendo de los juegos indies, casi como sellando su marca distintiva para siempre. Hay que incentivar estas miradas distintas al universo gamer desde nuestro lado, jugando y compartiendo las nuevas y buenas experiencias.

facu_web6

No tengo una opinión demasiado formada sobre este tipo de juegos. Por lo general su repetición me termina aburriendo rápido. Sin embargo, me parece que suma enormemente toda la parte filosófica que Everything intenta explicar, con sus comentarios que te dejan pensando mucho después de apagar la consola.

Lo Bueno

  • Los planteos filosóficos de Alan Watts.
  • La inmensa cantidad de objetos a coleccionar.
  • El pasaje de micro a macro y viceversa.

Lo Malo

  • Puede tornarse aburrido.
  • Pop-in de objetos.
  • Algunas texturas borrosas.
8

¡A no dejarlo pasar!

Federico Elli
Fede, pasó por consolas de Nintendo, pero tiene especial pasión por todo lo que sea PlayStation. Ama jugar, tanto como el cine, las series o leer un buen libro. Juega videojuegos desde que tiene memoria. En general le gustan todos los juegos, sobre todo los de aventura. Prefiere los juegos innovadores por sobre las sagas repetitivas.