Red Dead Redemption 2 Review

Marco Guffanti
PS4 Xbox One

Uno de los mejores juegos de la historia vuelve con una precuela que no se queda atrás en lo más mínimo.

Hoy en día vemos una cantidad importante de proyectos que levantan la expectativa a niveles muy altos, empresas que hacen promesas difíciles de cumplir, videojuegos que fallan en el intento de traer esa innovación esperada por todos con tanta ansia.

Hace ya ocho años se estrenaba una joya del gaming, que hasta hoy en día es venerada como una de las mejores experiencias para disfrutar en una consola. Tantas memorias fueron grabadas en millones de jugadores que tuvieron la oportunidad de disfrutar lo que realmente es una maravilla para el mundo del entretenimiento.

Por eso, es bastante seguro decir que Red Dead Redemption 2 es uno de los videojuegos más “hypeados”, con un precedente al que fácilmente se le podría atribuir el adjetivo sublime. El hecho de que el mayor lanzamiento mundial de entretenimiento de 2018 y el segundo más grande en la historia -detrás de Grand Theft Auto V- sea el de RDR2, nos muestra una vez más que Rockstar tiene el revólver en la mano y el Dead Eye activado.

Atravesando el desierto.

No es ninguna sorpresa: la compañía que nos trajo tantas experiencias únicas vuelve con otro éxito. Hace casi una década venimos esperando que vuelva el western más renombrado de toda la industria, y esta vez puedo asegurar que la paciencia dio frutos dulces.

Tan genial es esta precuela, que me encuentro frecuentemente buscando defectos donde pocos hay. Desde comienzo a fin, no pierde nada del anterior y aun así agrega mecánicas y detalles que sorprenderán a cualquiera que ponga sus ojos en esta obra de arte.

Pasado pisado.

Empezamos desde arriba, huyendo de la ley en la cima de las montañas, enterrados en la nieve. Escenas cinematográficas reminiscentes de “The Hateful Eight” nos ayudan a entender, junto con la música y el diálogo, lo desesperante que es la situación. En unas pocas horas podemos vislumbrar las diferentes intenciones de los 23 miembros de la pandilla de Dutch Van Der Linde, antagonista de la primera entrega. Un inicio que por definición es muy lento y tedioso, pero que nos ayuda a entender el panorama que se irá desarrollando a lo largo de la historia.

Sin embargo, no es en las misiones principales donde se encuentra el jugo de Red Dead Redemption 2. A este punto, Rockstar ya es famoso por su desarrollo de videojuegos con mundos abiertos, y en éste se deslumbra de una manera en la que nunca antes habíamos visto.

Mientras que la trama logra generar un ambiente realmente atrapante, involucrando a los personajes más interesantes y complejos del género hasta hoy en día, mucho mejor elaborado está el vasto mapa que el lejano oeste tiene para ofrecernos. Explorando el desierto nos encontramos con un mundo lleno de anécdotas, que cumplen todas las promesas de un mundo que se siente “vivo”.

Muchas veces uno se ve inclinado a limpiar todas las actividades secundarias antes de continuar con misiones que siguen el pie del guión. Montado a caballo es posible descubrir no sólo algunos de los escenarios más hermosos vistos hasta hoy en día, sino también muchas personalidades fascinantes.

Cuando calienta el sol.

No apto para veganos

No obstante, la genialidad de este juego está en los detalles; se nota que los desarrolladores se esforzaron en que todo el ambiente se sienta orgánico. Acciones como saquear cuerpos y despellejar animales son lentas pero no pierden ni una pizca de realismo. Tener que levantar un cuerpo y agarrar sus pertenencias del bolsillo, o cortar las extremidades de la piel del animal dejando sólo los músculos y huesos, puede parecer extremo pero agrega ese toque de autenticidad que tanto habían prometido.

Arriba las manos.

Desgraciadamente Red Dead Redemption 2 no se libra de fallas: justamente es en la búsqueda del realismo puro donde se hace lugar a la monotonía. El resultado de un combate de armas mortales es una cantidad importante de cuerpos, y tener que estar cinco minutos buscando cada uno para llevarse un par de dólares es ni más ni menos que tedioso.

Lo que en un comienzo parece una mecánica que le agrega inmersión a tareas cotidianas, a la larga se convierte en un ciclo repetitivo y aburrido que lo único que termina causando es pérdida de tiempo. Me desconcierta la falta de un botón que permita saquear a todos los cuerpos en la proximidad o saltear alguna animación.

Afortunadamente estos pequeños baches no logran desviar la atención de todo lo que hace que este sea el mejor videojuego de mundo abierto hasta hoy en día. Sagas como The Elder Scrolls y The Witcher son gigantes exponentes del género, pero no llegan ni a los talones de lo que Rockstar nos trae este año.

No sólo hay una variedad impresionante de flora y fauna que reacciona al comportamiento del jugador de una manera espectacular, sino que también está repleto de eventos que hacen un muy buen trabajo al enmascarar el guión, simulando la ausencia de uno. Estos cuestionan la moral de Arthur Morgan, nuestro personaje principal, mucho más que cualquier misión de la historia.

No se queda atrás tampoco el sistema de honor, que forma una gran parte de la manera en que interactuamos con el mundo a nuestro alrededor. Además de algunos cambios menores a los efectos positivos y negativos que conllevan mantener un nivel alto o bajo de este medidor, se le añade el efecto que tiene en los NPCs que nos rodean. Es muy probable que luego de cometer un crimen en, por ejemplo Valentine, los ciudadanos de dicho pueblo respondan de una manera más hostil, condicionando nuestra presencia.

Chu chu.

Queda claro que Rockstar nos brinda otra vez un fuerte contendiente a juego del año con una precuela del western más famoso de la industria de los videojuegos. Fueron unos duros ocho años de espera, pero puedo asegurar que valieron la pena. Sin duda alguna voy a estar muchas más horas perdiéndome en el gigantesco mundo de Red Dead Redemption 2.

¿LO JUEGO?

La mejor experiencia de mundo abierto hasta hoy en día. Si te gustan los westerns… o simplemente las obras de arte, este juego es para vos.

Lo bueno

  • Mundo abierto “vivo”.
  • Personajes interesantes y complejos.
  • Narrativa atrapante.
  • Realismo puro.

Lo malo

  • Tareas monótonas y repetitivas a la larga.
10

Imperdible

Marco Guffanti
Marco es PC Gamer de sangre, siempre buscando componentes que suban el contador de FPS al máximo posible. Desde niño disfruta los juegos con énfasis en historia y dialogo, pero ultimamente se ve mas atraído por juegos competitivos multijugador que provocan adrenalina pura. Sus juegos de preferencia son Red Dead Redemption, TES: Skyrim y Detroit: Become Human.

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