Trials Rising Review

Diego De Carlo
PC PS4 Switch Xbox One

Llega una nueva entrega de la saga que pone a prueba nuestra perseverancia con las dos ruedas, sin dejar de divertirnos.

Lo que inicialmente comenzó como un juego hecho en Flash para matar el tiempo en la oficina, hoy perdura en forma de un juego hecho y derecho, con una mecánica simple pero para nada fácil. Nos referimos a Trials Rising, la nueva iteración que nos trae Ubisoft de su saga Trials.

Tal como sucede en sus antecesores, Trials es un juego de motos donde el objetivo es llegar de un punto A a un punto B en el menor tiempo posible, siendo penalizado por cada caída o choque que tengamos. A simple vista parece algo sencillo, pero no lo es.

Casi que no llego.

Las buenas costumbres ante todo.

Podemos definir a Trials como un juego fácil para iniciarse, pero muy difícil de dominar en niveles avanzados.

La mecánica es bien simple: un botón para acelerar, otro para frenar y con el stick inclinamos el cuerpo del piloto para adelante o para atrás. Todo lo demás es trabajo de la física y nuestra paciencia.

Los circuitos son en línea recta -acá no nos vamos a preocupar por doblar en las curvas, pero los mismos están plagados de rampas, obstáculos, saltos y un largo etcétera que debemos sortear sin caernos de la moto.

Entre las novedades que encontraremos en Rising tenemos -curiosamente por primera vez en la saga- un tutorial llamado “University of Trials” donde no sólo nos enseñarán las mecánicas básicas, sino que iremos desbloqueando, al igual que cualquier otro evento, tutoriales más avanzados con técnicas que nos ayudarán a sortear esas pistas que, de otra manera, seguramente nos parezcan imposibles (o al menos a este humilde redactor).

Y ya que hablamos de desbloquear, esta es otra diferencia. En esta entrega las pistas se van desbloqueando no por nuestra performance específica en alguna pista, sino por el nivel del personaje que irá aumentando a medida que realizamos diversas actividades en el juego. En este aspecto encontramos otro agregado: los contratos.

Estos contratos son desafíos que irán apareciendo para conseguir sponsors, y que irán variando según la pista, como por ejemplo “no chocar más de una cantidad de veces” o “terminar la pista en menos de un tiempo determinado”. Estos desafíos dan una mayor cantidad de experiencia y además recompensas como ítems de customización.

Podemos customizar bien al detalle.

La mecánica es bien simple: un botón para acelerar, otro para frenar y con el stick inclinamos el cuerpo del piloto para adelante o para atrás.

“I believe I can fly!”

La customización, por cierto, es un punto muy fuerte en el juego -si es que nos interesa. Hay una cantidad enorme de stickers para desbloquear, muchos de ellos sin mucho sentido pero que, combinados de alguna manera, logran diseños realmente muy variados. Podemos customizar tanto la ropa o accesorios de nuestro piloto, como así también la moto que elijamos. El juego, obviamente, cuenta con microtransacciones y loot boxes que iremos desbloqueando. Afortunadamente, las cosas que compremos afectan sólo a la estética y no a la jugabilidad.

Recomendamos no apostar bajo los efectos de sustancias.

Otra novedad, quizás la más inútil pero divertida a la vez, es el modo Tandem. Este agregado es básicamente una moto nueva que podemos elegir en cualquier pista que lo permita. En esta moto suben dos personas, lo cual nos permite jugar con un amigo que tenga otro control, y los dos manejan tanto la inclinación como también el freno y acelerador, pudiendo llegar al 120% de la velocidad máxima si ambos aceleran a la vez. De más está decir que esta característica requiere de una coordinación similar a la necesaria para manejar un Jaeger en Pacific Rim, pero también garantiza ese caos divertido que tanto nos gusta al compartir un juego en el mismo sillón.

Para ganar hay que apoyar siempre al compañero.

Para sumar al caos y diversión entre amigos también se incluye un modo party, en el que varios jugadores locales compiten en la misma pista a la vez. Una de las características de este modo es la de hacer una apuesta entre una lista -o dejarla librada al azar si elegimos random- donde el perdedor, por ejemplo, tiene que cumplir alguna prenda, pagar la pizza o hacer el ridículo de alguna manera. Algo tan simple como una lista de ítems que no sirven para nada, pero que te organizan la joda. (Nota: si los niveles de alcohol en sangre son muy elevados, esta funcionalidad se puede ir de las manos).

El delirio de los niveles está más presente que nunca.

Las cosas que compremos afectan a la estética y no a la jugabilidad.

El editor permite hacer cosas realmente variadas.

El juego cuenta con un modo multiplayer, tanto local como online, en el que podemos competir en tiempo real con otros jugadores, algo que le da mucho valor agregado especialmente para aquellos jugadores con habilidad que quieren un desafío mayor al mejorar su propio tiempo.

En el modo principal donde vamos desbloqueando pistas y avanzando en nuestra carrera, corremos contra los “fantasmas” de otros jugadores. Esto no sólo sirve para comparar nuestra técnica con la de otros, sino que da la sensación de estar jugando contra otra gente.

Por último, pero no menos importante, tenemos el editor de pistas, que es muy completo y nos permite crear escenarios súper originales y divertidos o bizarreadas totalmente inútiles y aburridas. Si queremos explorar nuestra creatividad, tenemos las herramientas para hacer prácticamente cualquier cosa que se nos ocurra dentro del juego, y si preferimos ignorarlo, contamos también con una galería de contenido creado por usuarios que le da una vida útil virtualmente infinita al juego.

Incluso hasta hacer un juego de pelea… ponele.

No hay mucho más que agregar. Si ya jugaste a los Trials anteriores, el juego es más de lo mismo con algunas mejoras en los modos y contenido para seguir explotando una fórmula simple y divertida. Es uno de esos juegos en los que te encontrás intentando una y otra vez el mismo desafío o explorando nuevas pistas, y cuando te querés dar cuenta pasaron varias horas y no te aburriste. Obviamente el juego se pone mucho más desafiante a medida que avanzamos en las distintas ligas y hasta puede sentirse un poco tedioso el grindeo necesario para ir desbloqueando cosas nuevas, pero la gran cantidad de pistas y desafíos que trae nos da el contenido suficiente para que nunca nos falten obstáculos para seguir frustrándonos un poco más.

¿LO JUEGO?

Su reducido precio y la cantidad de contenido lo hacen totalmente recomendable si te gusta el género.

Lo Bueno

  • Mecánicas sólidas.
  • Mucha cantidad de contenido.
  • Editor y galería de contenido de usuarios.
  • Varios modos para jugar con amigos.

Lo Malo

  • A veces puede sentirse un poco tedioso el grindeo.
  • No innova en casi nada. Es más de lo mismo, pero no necesariamente es algo malo.
7.5

Bien logrado

Diego De Carlo
Diego tiene dos pasiones en su vida, la música y los videojuegos. Juega desde los 4 años, allá cuando los juegos eran apenas un par de píxeles enormes. Hoy en día juega principalmente en Playstation, pero durante su vida su plataforma principal fue la pc, pasando por alguna que otra consola. Sus géneros favoritos son aquellos que hoy están medio olvidados, pero que de a poco van resurgiendo y algunos que por suerte estan vigentes: Aventuras gráficas, simuladores de vuelo espaciales, RPG, Tycoons y FPS.