Crash Team Racing Nitro Fueled Review

Marco Guffanti

Volvió una de las sagas más aclamadas dentro del género kart racing. ¿Logrará llegar al primer puesto como antes lo hizo con tanta facilidad?

Escondiendo debajo de la alfombra un par de juegos olvidables para iPhone, ya pasaron 14 años desde que la combinación Crash + Karting, que a muchos nos trae tanta nostalgia, vio la luz por última vez.

Fue esa misma nostalgia que impulsó a Beenox y Activision en el lanzamiento de un título que incluiría tres remakes de la legendaria saga. Pero, ¿cómo se para un juego con casi dos décadas de vejez hoy en día?

Mis primeras reacciones fueron pésimas. Los controles se sentían lentos y complicados, y la dificultad parecía ser demasiado alta para un juego del género. Luego de horas de probar y fallar, pude entrar en el bucle adictivo tan característico de las entregas clásicas que muchos recordamos.

Por fin volvieron.

Gran arte y diseño en las pistas.

Aún así, las frustraciones que surgieron en un principio podrían tranquilamente haber sido evitadas con la adición de un tutorial salteable. No es que no haya una introducción a las mecánicas, sólo que está trabada detrás del progreso en el modo aventura, y aun así no hay ninguna manera práctica de perfeccionar habilidades dentro del juego.

No ayuda que la dificultad sea bastante alta. Esto por sí solo no sería un punto negativo, pero una vez que consideramos la falla al momento de enseñar conceptos básicos extremadamente vitales para cada victoria, la cosa cambia.

Una vez que logré dominar estas mecánicas, que en un principio me parecían totalmente ajenas, me di cuenta de la capa de profundidad que le agregan al producto final.

Estoy hablando más que nada del sistema de derrape, que funciona de manera diferente a Mario Kart, donde el simple hecho de derrapar aumenta la velocidad. En Crash Team Racing Nitro-Fueled vuelve el habilidoso Miniturbo, que requiere perfecta sincronización y atención a la hora de doblar con el freno de mano para tomar velocidad.

Las pistas suman bastante a la dificultad del derrape, ya que están construidas con la mecánica previamente mencionada en mente y apilan otro nivel de riesgo a curvas ya bastante castigadoras.

Para mitigar la rapidez con la que un error puede causar la pérdida de múltiples puestos en una carrera, se ajustó la manera en la que funcionan los Power Ups. A diferencia de las entregas originales, los ítems de las cajas sorpresas serán ajustados acorde al puesto actual, similar a otros juegos del género como Mario Kart.

La coordinación es clave.

La tienda, que por ahora no tiene microtransacciones.

Aparte de las mecánicas y los mapas que tanto amábamos de los juegos originales, volvió la gran variedad de modos. Desde “Recoge Cristales” hasta “Lucha Límite”, en este remake podemos experimentar la cantidad de contenido que hizo famosa a la saga de la década pasada. 

Sobre todo ese contenido se agregaron nuevos skins y personajes, junto con una tienda donde podemos adquirirlos con monedas ganadas en carreras. Aún con todos estos adicionales no se olvidaron de mantenerse fieles al estilo visual y musical de los anteriores.

Desgraciadamente sí se olvidaron de optimizar el juego, ya que las pantallas de carga son tediosamente largas para un juego con tan pocos requerimientos. Vale la pena aclarar que este error probablemente sea arreglado en un parche, como sucedió con Crash Bandicoot N. Sane Trilogy.

Como era de esperar, este es uno de los pocos remakes que logra capturar la esencia de los juegos originales sin dejar de darles una nueva capa de pintura. Desde las pistas hasta las mecánicas, la recreación es muy fiel al contenido previo, que desesperadamente necesitaba una reiteración.

¿LO JUEGO?

Si estás interesado en el género, este es un gran exponente.

Lo Bueno

  • Mecánicas basadas en habilidad.
  • Variedad de modos de juego.
  • Dificultad digna de la saga.
  • Excelente diseño de pistas.

Lo Malo

  • Falta de un tutorial claro y práctico.
  • Modo aventura corto.
9

Joya del gaming

Marco Guffanti
Marco es PC Gamer de sangre, siempre buscando componentes que suban el contador de FPS al máximo posible. Desde niño disfruta los juegos con énfasis en historia y dialogo, pero ultimamente se ve mas atraído por juegos competitivos multijugador que provocan adrenalina pura. Sus juegos de preferencia son Red Dead Redemption, TES: Skyrim y Detroit: Become Human.