Soul Calibur VI Nota

Facundo Maciel

Tal vez la decisión más importante de cualquier juego de pelea es su plantel de personajes. La cantidad, la variedad y la identidad son las variables más importantes a la hora de ganarse un lugar en un género existente desde los comienzos, con cada vez más competidores.

No importa si el juego fue alguna vez ideado por una empresa buscando expandir sus horizontes, contando una historia completamente nueva, o expandiendo un universo preexistente con un juego de peleas. Los años pasan, las comunidades crecen, los personajes se van ganando su lugar en los corazones de quienes los controlan para ganar sus batallas, haciendo que cada aparición por fuera de su ciclo común sea siempre bienvenida.

Hay muchas formas de traer un personaje invitado; para los efectos de esta nota, únicamente vamos a destacar participaciones externas, en las cuales Soul Calibur se destaca hace años.

El primer juego en traer invitados fue Soul Calibur II. En esta época no existía el DLC, ni ninguna manera de sumar algún tipo de contenido adicional.

La guerra de consolas estaba en un momento intenso y Bandai Namco (en ese momento sólo Namco), decidió mimar a los tres grandes competidores: Link fue el invitado para Gamecube, Heihachi para Playstation 2 y Spawn para Xbox.

Los tres personajes tenían algún tipo de sentido para el universo de Soul Calibur, pero sin duda hubo un exclusivo que sumó un encanto extra a la versión de Nintendo.

Inesperado en su época.

No tendrá tanto que ver con el juego… pero tiene espadas.

El sucesor, Soul Calibur III, tuvo de invitada a KOS-MOS, el androide de Xenosaga. Tal vez sin el nivel de conocimiento masivo de los últimos invitados, pero sin dudas una incorporación original.

Soul Calibur Legends siguió con el nicho, trayendo a Lloyd Irving, protagonista de uno de los Tales of más populares, Tales of Symphonia, saga de juegos también publicada por Namco. 

La cuarta entrega comenzó con lo que sería el recurrente de destacar al invitado como parte de la oferta total de la experiencia. En esta oportunidad se trajo a una franquicia de una galaxia muy, muy lejana.

Aunque atípica, la idea fue interesante: Star Wars tuvo su protagonismo en Soul Calibur. Darth Vader sería el invitado de Playstation 3 y Yoda el de Xbox One. La ambición fue aún mayor ya que, aprovechando el envión de Star Wars Force Unleashed, se sumó a su protagonista para ambas versiones. ¿Lo malo? En esta época ya habían comenzado los personajes como DLC pago. En esta oportunidad Yoda y Vader terminaron siendo pagos para la versión opuesta correspondiente.

Cómo olvidar cuando la Fuerza se unió a Soul Calibur.

Soul Calibur Broken Destiny, una iteración de la saga para PSP, contó con la opción obvia de la época: Kratos de God of War.

La siguiente iteración numerada trajo consigo a Ezio Auditore y Devil Jin. En esta instancia la variedad ya se había vuelto gigante, pasando de todo tipo de géneros y universos.

Finalmente, llegamos a la actualidad con Soul Calibur VI, donde el invitado principal fue Geralt de Rivia de The Witcher, posiblemente el personaje más acertado en cuanto a los conceptos de la franquicia. Tiempo después mediante DLC se agregaron 2B de Nier Automata, y Haohmaru de Samurai Showdown.

2B or not 2B in the game.

Sin dudas una interesante historia de invitados que no tiene intención de parar. ¿Habrá una versión cual Super Smash con todos los invitados de la historia?

Los invitados, cada vez más involucrados.

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Prefiere jugar en las consolas de Sony, aunque también le gustan las portátiles de Nintendo y en lo posible escapa de la PC como plataforma de videojuegos. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.