eFootball PES 2020 Review

Marco Guffanti
PC PS4 Xbox One

eFootball PES 2020 no solo cambió el nombre que tanta fama le dio, también logró distanciarse de la competencia con una experiencia dentro de la cancha nunca antes vista.

Poco antes del lanzamiento de su principal competencia, Konami nos introduce a un nuevo Pro Evolution Soccer… o algo así. eFootball PES 2020 no es sólo un falso lavado de cara; en sus raíces es un juego muy diferente a la pasada entrega. De esta manera, busca distanciarse de la jugabilidad tan rápida y frenética característica del FIFA y lo logra con la pelota pegada al pie en todo momento.

Llevándonos otra vez a la lentitud, que en su momento carecía de profundidad, y perfeccionando la física de tanto los jugadores como la pelota, PES 2020 obtiene una mejora drástica en realismo con respecto a sus pasados intentos.

Dentro de la cancha todo se siente más pesado, en el buen sentido de la palabra. En un principio esto puede causar que la búsqueda de los mejores momentos del partido se sienta como un esfuerzo innecesario, pero una vez acostumbrados a este ritmo podemos apreciar el efecto que tiene en la importancia de los goles.

Animaciones realistas.

El 9 convierte.

Así es que, como en la vida real, un gol puede afectar drásticamente el resultado del partido, disminuyendo las probabilidades de un tablero plagado de números altos.

Mientras que la competencia se centra en facilitar la conversión, PES 2020 se enfoca en desafiar al jugador con una jugabilidad que requiere reflexión, lo que lleva a jugadas de gol más importantes y por lo  tanto más gratificantes.

Una inteligencia artificial que aprendió a marcar de cerca y manejar los espacios de una manera más eficiente, sube inmediatamente el valor de cada pase preciso. Aunque todavía es una posibilidad jugar al pase rápido, más que nada en contraataque, el posicionamiento de nuestros jugadores hará que esta tarea sea más complicada de lo que normalmente es.

Esto se debe a un simple factor que Konami logró capturar en esta entrega: los humanos son imperfectos. En FIFA es muy común que se represente una vision robótica de las estrellas del fútbol. Con facilidad se dan vuelta ciento ochenta grados y hacen un pase de primer toque con una fuerza y precisión rara vez vista en la cancha. Permaneciendo fiel a las equivocaciones, PES 2020 te presiona a pensar con cuidado cada movimiento, ya que la probabilidad de una jugada exitosa disminuye al momento que uno espera magia de un humano.

Esto no significa que no vamos a ver brillantes jugadas por parte de los mejores del mundo. Especialmente aquellos que tengan un alto ranking llevarán a cabo, ya sea controlados por nosotros o por la I.A., un movimiento espacial inteligente, liberándose de una marca o presionando fuertemente para la recuperación de la pelota. Sin embargo, al igual que el año pasado, haría falta un sistema de tutoriales para facilitar el paso a aquellos que no están acostumbrados a los controles de regate del PES.

Aunque no hay una evidente mejora, los gráficos siguen impresionando

“Eeeeeeeeeeee…” - El Diego.

Desgraciadamente, son únicamente las mejoras en la cancha lo que mantiene esta entrega a flote. Las variedades en tácticas y ejecuciones hacen que todos los modos sean de un mayor disfrute, pero no por mejoras en los mismos, ya que éstas son pocas.

El modo Liga Master sigue siendo más de lo mismo. Sí, ahora podes dirigir siendo el Diego (aunque no hay una opción para faltar al primer entrenamiento) y los pagos por transferencias son un tanto más realistas, pero estas son sólo algunas mejoras mínimas que no justifican por sí solas la rejugabilidad.

La misma regla aplica a MyClub. Sigue siendo la alternativa que, al mostrar las probabilidades de conseguir cada jugador, se despega de las características tan azarosas y criticadas del FIFA. Ni hablar de que las posibilidades de mejorar tu equipo sin poner un peso son mucho mayores que en el casino que es Ultimate Team.

Otra parte donde Konami viene perdiendo duro serían las licencias. Este año no fue la excepción, y aunque sí logró conseguir algunos exclusivos importantes como la Juventus, se queda atrás comparado con la gigante librería de ligas, equipos y jugadores que ofrece la competencia.

Eso sería hablando en lo que concierne al fútbol internacional, pero acá en Argentina las cosas se ponen mucho más serias. Tanto Boca como River son exclusivos de eFootball PES 2020, lo que quiere decir que la recreación de ambos estadios está disponible.

Por suerte, como siempre existió en PES, se pueden editar todos los datos del juego, permitiendo la descarga de packs que incluye información real de los equipos, las camisetas y los jugadores. De esta manera logramos completar la experiencia realista que Konami está intentando lograr, sin tener las licencias.

La Juve, ahora exclusiva de PES.

Por último, cabe destacar las mejoras gráficas que se hicieron con respecto a la entrega pasada: éstas se ven presentes más que nada en las caras y en las animaciones. Las últimas llevan la idea de realismo a otro nivel y contribuyen mucho en el momento de sentir una cancha viva, donde todos los jugadores son individuos y reaccionan de manera apropiada, tanto mientras juegan, como cuando se quejan.

Konami definitivamente se esforzó para mejorar los aspectos dentro de la cancha, pero se queda muy atrás en el resto de sus componentes. El año pasado mi juego de preferencia fue FIFA y seguí fiel a ese veredicto hasta esta semana. Habrá que ver qué nos trae el titán de los videojuegos este año, aunque estoy casi seguro de que no logrará llegar al nivel de realismo futbolístico de eFootball PES 2020.

¿LO JUEGO?

Excelente simulador de fútbol, aunque se queda atrás en su oferta fuera de la cancha.

Lo Bueno

  • Jugabilidad muy fiel a la realidad y extremadamente gratificante.
  • Animaciones que contribuyen al realismo.
  • Mejoras drásticas en la Inteligencia Artificial.

Lo Malo

  • Poca variedad y mejora en los modos de juego.
  • Falta de tutoriales completos.
  • Licencias escasas.
9

Joya del gaming

Marco Guffanti
Marco es PC Gamer de sangre, siempre buscando componentes que suban el contador de FPS al máximo posible. Desde niño disfruta los juegos con énfasis en historia y dialogo, pero ultimamente se ve mas atraído por juegos competitivos multijugador que provocan adrenalina pura. Sus juegos de preferencia son Red Dead Redemption, TES: Skyrim y Detroit: Become Human.