Krinkle Krusher Review

Hugo Granchetti

De la mano de desarrolladores latinoamericanos llega Krinkle Krusher, un Tower Defense con toques de originalidad.

El género Tower Defense suele brindar a los jugadores frenéticas sesiones de diversión, desafíos y un poco de desesperación en situaciones límite. Les exige una cuota de estrategia mezclada con buenos reflejos para superar hordas de invasores. Krinkle Krusher no es la excepción.

De la mano de la desarrolladora brasileña Ilusis Interactive Graphics, en este juego asumimos el rol de un guante parlante que debe ayudar al hechicero Handalf (sí, está lleno de este tipo de guiños) a defender su fortaleza de los apetitosos krinkles. Si bien la historia de proteger la torta de celebración del reino es una mera excusa, el foco de Krinkle Krusher está puesto en otros aspectos: jugabilidad vertiginosa, humor referencial y algunos toques de originalidad para el género.

Siempre se necesita una historia, aunque sea una excusa.

En este juego asumimos el rol de un guante parlante que debe ayudar al hechicero Handalf a defender su fortaleza de los apetitosos krinkles.

Uno de los tantos guiños, en este caso al obtener el anillo de fuego.

Para ayudar al buen mago, contamos en principio con un anillo que nos habilita a lanzar un hechizo eléctrico contra nuestros enemigos. Más adelante, se nos otorgan nuevos anillos hasta un total de cinco, cada uno con diferentes propiedades elementales como el fuego y el aire. Los krinkles no se quedan atrás, dado que ellos también van diversificando sus tácticas al presentarse en diversas variantes elementales. ¿Se nos abalanza uno de estos rufianes envuelto en llamas? Bueno, quizá el anillo de fuego no sea nuestra mejor opción para contrarrestarlo; por el contrario, ¡probablemente lo hará más fuerte! En otras ocasiones, cierta combinación de hechizos puede ayudarnos a derrotar varios enemigos rápidamente. Este tipo de estratagemas otorgan algo de personalidad a Krinkle Krusher.

Luego de haber obtenido suficientes gemas, fruto de nuestro buen desempeño en cada uno de los niveles, podemos destrabar la habitación del mago donde invertiremos aún más gemas en mejorar la fuerza y alcance de nuestros hechizos, así como los puntos de vitalidad de la fortaleza del reino. Este elemento de progresión es simple pero efectivo: el jugador tiene la opción de optimizar sus anillos predilectos según le plazca en sus frecuentes visitas a los aposentos de Handalf.

¡Y mejor que destrabemos esta base lo más pronto posible! Curiosamente, Krinkle Krusher presenta una curva de dificultad inversa: el juego es más difícil al comienzo y se vuelve más permisivo a medida que progresamos. Esto se debe a varios aspectos: por un lado, durante los primeros niveles, cada enemigo resiste tres o cuatro ataques antes de caer en batalla, lo cual puede ser causa de irritante frustración. Por otra parte, al comenzar con un único anillo su desgaste es frecuente y su rotura latente nos mantiene calculando matemáticamente el suministro de ataques sobre los incansables krinkles. Esto se va amortiguando progresivamente a medida que ampliamos y mejoramos nuestro abanico de hechizos, lo cual irónicamente reduce el desafío en lugar de incrementarlo.

Los bosses del juego mantienen con vida la jugabilidad, pues requieren estrategias particulares para hacer frente a su avance letal (si llegan hasta nuestra fortaleza, perdemos inmediatamente). La desesperación por encontrar la estrategia clave para vencerlos antes del fin inminente es una experiencia positiva. Lamentablemente, sólo contamos con unos pocos enfrentamientos de este tipo en el transcurso de los sesenta niveles de Krinkle Krusher.

Esa cantidad de niveles y, por ende, la duración del juego, es un tanto engañosa. El primer tercio puede llevar un buen rato superarlo, atento a la frustración del inicio ya mencionada, pero luego el paso se acelera notablemente… MUY notablemente.

Por momentos la situación se vuelve desesperante.

Curiosamente, Krinkle Krusher presenta una curva de dificultad inversa: el juego es más difícil al comienzo y se vuelve más permisivo a medida que progresamos.

Cuando destrabamos esta habitación, Krinkle Krusher se vuelve mucho más accesible.

Los gráficos caricaturescos se combinan con las referencias cómicas del juego para generar un clima colorido que, de vez en cuando, nos puede arrancar una sonrisa. La perspectiva elegida es un toque original: los krinkles avanzan desde el fondo superior de la pantalla hacia nosotros, donde se encuentra la fortaleza del reino. La música acompaña adecuadamente el espíritu del juego, aunque por momentos exagera su intención con golpes de sonido demasiado marcados.

¡Necesitamos más niveles como “Krinkle of the Dead”!

En conclusión, Krinkle Krusher es un Tower Defense para pasar un buen rato, si logramos superar algunas frustraciones del comienzo. Este género ha visto tantos juegos bajo su categoría en los últimos años, que es notable cómo esta desarrolladora latinoamericana ha logrado capturar con una premisa sencilla y eficaz algunos de sus puntos más fuertes. La incorporación de sencillos elementos tácticos, un espíritu cómico y un frenetismo constante definen una iniciativa de la cual Ilusis Interactive Graphics puede enorgullecerse.

Si bien al comienzo me sentía un poco frustrado al no poder superar los primeros niveles, una vez que logré cruzar esta barrera pasé unos gratos momentos con Krinkle Krusher.

¿LO JUEGO?

Si podés superar la frustración del comienzo, Krinkle Krusher es un divertido Tower Defense.

Y Checkpoint Radio que opina?

guru_web

Es muy positivo saber que aún se esfuerzan por encontrar factores originales en un género tan explotado y bastardeado como éste. ¡Desde el Plants vs. Zombies que no veía un juego así de divertido de este estilo!

dieguito_web

Ver originalidad en un género bastante abusado, y encima de la mano (o el guante) de nuestros hermanos brasileños, es una grata noticia. Sin dudas merece una oportunidad.

Lo Bueno

  • Espíritu caricaturesco con numerosos guiños que resultan bienvenidos.
  • Premisa sencilla pero efectiva: “You shall not pass!”.
  • Es divertido buscar las tácticas precisas para vencer a pequeños y grandes enemigos.

Lo Malo

  • La curva de dificultad invertida puede resultar frustrante al comienzo.
  • Pocas batallas con bosses.
  • La duración del juego es engañosa, siendo que la creciente complejidad irónicamente reduce el desafío.
7

Bien logrado

Hugo Granchetti
Un gamer que juega múltiples géneros en múltiples plataformas, Hugo -alias Beto- comenzó desde pequeño a incursionar en los videojuegos a través de joyas como Super Mario Bros., Pac-Man y Carmen Sandiego. Sus géneros predilectos son los RPG, los juegos de estrategia (RTS y 4X) y los puzzle. En su ámbito laboral, como profesor universitario en ciencias de la salud, incorpora analogías, alegorías y estrategias de enseñanza inspiradas en su experiencia videojueguil cuando ve la oportunidad. Por supuesto también difunde la religión Checkpointera en sus círculos académicos.