Skulls of the Shogun: Bone-A-Fide Review

Facundo Maciel

Skulls of the Shogun es un juego de estrategia por turnos, el cual renace en PS4 como parte de los juegos de Playstation Plus de Junio.

Una de las premisas con la que se lanzó originalmente este juego, era la interconectividad entre las distintas plataformas. La posibilidad de poder jugar en cualquier lado; tanto con una Xbox 360, como con una PC, tablet o Smartphone compatible. No es el caso de esta revisión, ya que sólo está disponible para PS4, y la única forma de jugarlo en Vita es vía remote play. Por supuesto, siempre se puede jugar en su versión original.

Tomamos el control de un general samurái que, en medio de una campaña de conquista, muere apuñalado por la espalda. Misteriosamente, revive como un cadáver y se encuentra en un barco rumbo a lo desconocido. Al llegar a tierra, se encuentra con que tiene que esperar en una fila de miles de años de duración, para ser juzgado por sus actos en vida y ser enviado a un destino acorde.

El orgulloso general no está de acuerdo con que le den órdenes, por lo que decide abrirse camino, desafiar la gran fila y a sus organizadores. Varios soldados cansados de esperar deciden unirse a nuestra causa.

¿Cansado de hacer filas interminables?

Tomamos control del esqueleto de un conocido general samurai.

Cada equipo tendrá su color de armadura.

Los combates son de estrategia por turnos y tendremos una determinada cantidad de acciones para realizar en cada ronda. Podremos movernos libremente por un área determinada y atacar -en principio- una sola vez. Todo lo demás, se basará en este principio.

El primer factor clave que vemos está en los cadáveres de nuestros enemigos. Una vez que vencemos a un esqueleto, queda su calavera en el escenario. Podemos comernos los restos de las unidades rivales para aumentar nuestros puntos de vida y, si llegamos a comer tres, evolucionaremos a una unidad más poderosa que tendrá más acciones por turno.

Otro aspecto fundamental es el tipo de unidades. Al principio, tendremos las clásicas: un general que nos traerá una derrota automática si muere; arqueros, que pueden disparar de lejos; caballería montada, capaz de recorrer grandes distancias; y soldados que atacan y empujan al enemigo. A diferencia de otros juegos del género, cada nivel empieza con determinadas unidades y nos tendremos que arreglar con lo que tenemos.

Podemos comernos los cadáveres de nuestros enemigos para aumentar nuestro poder.

También se añadirá una mecánica de captura de territorios, una de los cuales nos permite invocar unidades en medio del nivel. Para esto, además, será necesario conquistar granjas que nos permitan conseguir puntos que sirven para las invocaciones; y templos, que añadirán una unidad que sirve exclusivamente para curar a nuestros soldados.

Gráficamente, se utilizan modelos caricaturescos que son acompañados por una historia con toques de humor. El aspecto sonoro cumple su cometido con varias melodías típicas japonesas. El juego se puede disfrutar tanto en modo historia, como en modos multijugadores (online y offline) de hasta para cuatro personas.

El baile de la victoria.

Lamentablemente encontramos dos fallas: la primera, es que hay demasiadas mecánicas que, por separado, son interesantes, pero juntas son abrumadoras. Nos hace pensar que el juego se tiene que adaptar a éstas y no al revés, como debería ser. Por ejemplo, cada movimiento es tan valioso que usarlo para comer calaveras, tomar un territorio o atacar, no será una opción estratégica sino que habrá que hacer lo único que no nos condene el resto de la misión.

La segunda, es la gran dificultad que tiene la campaña. No solo es difícil en su modo más fácil, sino que los enemigos suelen tener grandes ventajas, y pueden realizar acciones que nosotros ni sabremos cómo se hacen.

La edición Bona-a-Fide incluye un arco argumental nuevo en la campaña, un personaje nuevo, más niveles para el multijugador, trofeos, entre otras cosas.

No puedo negar que mis expectativas por este juego eran más altas. Tal vez brillaba cuando salió por su originalidad, especialmente por la característica de jugar donde quieras. Similar a como sucedió con Badland, no es un juego que me invite a jugarlo sentado en frente de la tv.

El mercado de este tipo de juegos no es el más amplio, pero hay varias opciones mucho más satisfactorias. No sería lo ideal para alguien que recién entra en el género, aunque a más de uno lo puede entretener.

¿LO JUEGO?

Sólo si sos muy fanático del género.

Y Checkpoint Radio que opina?

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Teniendo tantas cosas para jugar y cada vez menos tiempo para eso, me tengo que poner más selectivo. Este juego, si bien tiene cosas que me generan algo de intriga para probarlo, por ahora no entra en mi lista de juegos a jugar ahora mismo… quizás adelante.

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Gusto bastante de este género y de la ambientación nipona. Por más que sea difícil le daría una oportunidad.

Lo Bueno

  • Estilo japonés bien implementado.
  • Varios modos de juego.
  • Historia llevadera y cómica.

Lo Malo

  • Dificultad alta y engañosa.
  • Confusamente complejo.
  • Sensación constante de desventaja.
  • Implementación pobre de mecánicas.
6

¿Por qué no?

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Prefiere jugar en las consolas de Sony, aunque también le gustan las portátiles de Nintendo y en lo posible escapa de la PC como plataforma de videojuegos. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.