Metal Gear Solid V: The Phantom Pain Review

Federico Elli

Luego de ese sabor incompleto que Ground Zeroes nos dejó, vuelve Metal Gear Solid con The Phantom Pain. Tras despertar de un coma de nueve años, Big Boss deberá liderar una nueva fuerza, Diamond Dogs.

Pocos juegos han tenido una campaña mediática tan potente como la de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Trolleada tras trolleada, teoría conspirativa tras teoría conspirativa, desde su revelación inicial bajo el título de “The Phantom Pain” hasta su salida, las preguntas que siempre se hicieron los fans al fin tienen respuesta.

Pasaron nueve años desde los eventos que transcurren al final de Ground Zeroes y nuestro personaje, Big Boss, despierta en un hospital en la isla de Chipre sumando a la pérdida de su ojo en MGS3, la pérdida de su brazo izquierdo y como si fuera poco, con una esquirla incrustada en su frente.

Si esto te llama la atención, no te preocupes, Kojima lo explica todo.

Seguido de un sin fin de acontecimientos y eventos que transcurren al cumplirse dos semanas de su despertar -muchos de las cuales no entenderemos hasta finalizar el juego-, Big Boss es rescatado por Revolver Ocelot. Bajo un nuevo codename, Punished “Venom” Snake, deberemos encargarnos de terminar de reconstruir nuestro ejército, tarea que Ocelot ha comenzado durante nuestra ausencia, bajo el nombre de Diamond Dogs.

Referencias a juegos anteriores, por todos lados.

Las primeras misiones transcurren en Afganistán y uno de los primeros objetivos será rescatar a nuestro fiel compañero Benedict “Kazuhira” Miller, o lo que queda de él. Eventualmente vamos a recorrer también parte del continente africano. Pero basta de historia, ya no puedo seguir sin arruinarles el contenido.

Te ves bien Snake, roto, pero bien.

El Snake de este Metal Gear es Venom Snake, nada de Liquid, Solid, Solidus ni Naked.

Administrando Mother Base. ¿Pelado sí o pelado no?

El sistema de misiones es prácticamente idéntico al de MGS: Peace Walker, de a poco se van desbloqueando, algunas son principales y también hay otras adicionales llamadas Side-Ops.

Podemos completarlas en el orden que queramos, y esto no afecta la cronología de la historia. Algunas de las Side-Ops complementan la historia del juego, éste lo indica poniendo su nombre en amarillo.

Al completar las distintas misiones obtenemos GMP (Gross Military Product), el equivalente a experiencia o dinero que usaremos para: expandir Mother Base, comprar armas, equipamiento y distintos trajes. También consumimos GMP al pedir que venga a exfiltrarnos nuestro fiel piloto de helicóptero PEQUOD -“This is PEQUOD, coming in hot!”-.

Vamos a seguir lidiando con el carilindo Skull Face.

La administración de Mother Base es prácticamente otro juego en sí mismo.

También obtenemos GMP, soldados y recursos al despachar a nuestro ejército en distintas misiones. Estas misiones, llamadas Dispatch Missions, se completan en un tiempo que suele ir desde los treinta minutos hasta las dos horas de tiempo real del juego. Al completarse el tiempo, nos enteramos si fuimos exitosos y qué recursos obtuvimos, o perdimos.

La administración de Mother Base es prácticamente un juego en sí mismo. Hay once distintas plataformas que iremos desarrollando: comando, combate, defensa, R&D, desarrollo, soporte, inteligencia, médica, conservación de animales, cuarentena y el calabozo. Las primeras ocho podemos aumentarlas hasta tres veces, mejorando todos los aspectos respectivos con el fin de poder completar las misiones con mayor facilidad.

“Tada-da-daaaaaaaa”.

Eventualmente Mother Base termina siendo un lugar enorme, lo que hará necesario utilizar el helicóptero para trasladarse, o algunos de los jeeps secuestrados, o incluso utilizar el sistema típico de la saga: esconderse en una caja y ser llevados dentro de un camión. No podemos ingresar a todas las plataformas, pero aquellas a las que sí podemos, ocultan secretos que son indispensables de descubrir.

También podemos modificar el aspecto visual de Mother Base, cambiando los colores o diseñando un nuevo logo para reemplazar la doble D de Diamond Dogs. Las distintas partes de los logos las conseguimos al completar las Dispatch Missions o capturando puestos de avanzada.

Gracias al sistema Fulton, también heredado de Peace Walker, podemos extraer tanto soldados, como animales, contenedores con materiales e incluso vehículos. Estos últimos también podemos modificarlos.

Nunca una misión se va a sentir repetida, todo cambia según a qué hora del día la hagamos -pudiendo utilizar el Phantom Cigar para adelantar el tiempo-, según qué compañero traigamos y qué armamento. Si no nos convence nuestra decisión inicial, podemos pedirle a PEQUOD que nos traiga lo que necesitemos desde Mother Base, pagando el GMP correspondiente.

Preparándonos para la próxima misión.

Snake esta vez no está sólo en el campo de batalla, cuenta con cuatro compañeros.

Huey ama a DD, nosotros también.

Decime si no parece real...

Una misión típica, al menos en mi caso, consiste en adormecer a cuanto ser vivo exista mediante un meticuloso dardo en la frente, extraerlos con el Fulton, sin romper nada, y una vez que no queda nadie ni ningún objeto extraíble, exfiltrar like a Boss.

Cada misión cuenta con una cantidad abundante de sub-misiones cuya completitud es opcional, esto es algo que aporta mucha rejugabilidad y suma al porcentaje de completitud del juego.

Como frutilla del postre, aproximadamente por la mitad del juego destrabamos la posibilidad de customizar por completo todas y cada una de las armas que tenemos. Realmente el nivel absoluto de customización en este juego es sensacional e inédito.

Snake esta vez no está solo en el campo de batalla, ya que cuenta con la ayuda de cuatro compañeros: D-Horse, el caballo fiel con el que empezamos el juego, DD o D-Dog a quién obtenemos de cachorro en las primeras misiones -si es que lo encontramos-; Quiet, la despechugada sniper y por último D-Walker, una especie de vehículo de un hombre, armado por doquier. Por supuesto, cada compañero cuenta con distintas modificaciones y mejoras, en las que podremos invertir nuestro GMP.

Con el menú que se abre apretando L1/LB, damos órdenes a nuestros compañeros para que nos ayuden en la infiltración, aquí se encuentra la infame opción de hacer defecar al caballo, con el objetivo de que un vehículo como un jeep pegue terrible patinada.

Lamentablemente estamos ante un juego que ha quedado inconcluso.

¿En serio? No me digas...

¿Nos arrepentiremos quizá de algunas de nuestras acciones?

En una cantidad inmensurable de casettes, que iremos desbloqueando, encontraremos el “detrás de escenas” de la intrincada historia que Kojima ideó y con la que pensó dar cierre final a la historia de Big Boss.

Puedo decir que si sos de los que les disgustó en MGS4 la cantidad y duración de sus cutscenes, en esta ocasión quizá se pasaron al otro extremo, ya que estas son escasas, pero de un nivel de producción sin igual.

La linealidad característica de la saga desapareció prácticamente por completo. Nos encontramos ante un mundo inmenso, vivo y repleto de detalles de todo tipo. Diría que Ground Zeroes, sirviendo como un tutorial a The Phantom Pain, fue la despedida al Metal Gear Solid que conocíamos.

Todo indica que estamos ante un juego ideal, esto es “casi” cierto, porque lamento informarles que Konami nos dejó un juego incompleto. Al terminar el capítulo uno y comenzar el siguiente, observamos que un par de misiones se repiten en modo [EXTREME] (enemigos con mayor vida), [SUBSISTENCE] (sin apoyo, ni compañero, ni armas) o [TOTAL STEALTH] (game over si nos descubren). Estas misiones están geniales y aumentan la dificultad de un juego que roza lo fácil, pero debieran ser misiones aparte, y no aparecer como principales.

*Correr, dardo en la frente, Fulton, esconderse, dardo en la frente, Fulton…*

Todo lo mencionado junto con un capítulo tres inexistente, el cual debiera dar cierre al final de la historia de Eli, estimo que fue producto del conflicto que hubo entre Konami y Hideo Kojima, algo realmente lamentable ya que los complejos temas sobre los que trata The Phantom Pain merecen ser tratados con mucha mayor importancia.

(Feder)Eli, haciéndose el pancho.

Los controles del juego son los mismos que en Ground Zeroes, es decir, son excelentes. El sistema reflex, que podemos deshabilitar a gusto mediante el menú, sigue estando e incluso es algo que podemos mejorar utilizando GMP.

Controlar un jeep, un camión, montar a D-Horse o pilotar el D-Walker son cosas que se hacen con total naturalidad y no rompen el gameplay en lo absoluto.

Para los coleccionistas, además de las armas, trajes y gadgets, tenemos: posters, animales, planos, emblemas, logos, elementos clave -que nos permiten desarrollar objetos como una pistola de agua o un brazo misíl-, y fotos de momentos de Peace Walker.

Lentamente iremos incrementando el porcentaje de completitud del juego y destrabando una abundancia de elementos adicionales, típicos de esta saga.

El mejor lado de Quiet (?).

Gráficamente, gracias al Fox Engine, el juego setea un nuevo estándar en todos los aspectos.

Además de TODO lo que ya mencioné, el juego cuenta con dos modos online. El primero, FOB, consiste en infiltrar la Mother Base de otro jugador, intentando “Fultonear” cuanto soldado y contenedor encontremos, si somos descubiertos deberemos luchar hasta que pase la alarma para poder llegar al punto necesario para capturar la base, y se le informará al otro jugador que lo estamos atacando. Por el contrario, si lo hacemos en completo sigilo, obtendremos más puntos y no le daremos oportunidad al otro jugador de contraatacar.

El otro modo online, llamado Metal Gear Online, es la continuación de lo que fue la versión de PS3, consistiendo en un PVP tradicional en distintos mapas del juego, por supuesto todo en el mundo de The Phantom Pain. Este modo por el momento se encuentra algo desbalanceado, por lo que aguardamos un parche que saldrá en Noviembre el cual arreglará varios de los problemas existentes.

Contamos con leaderboards y rankings de todo tipo para ambos modos online.

“¿Qué mirás viejo verde?”

“La guerra ha cambiado” nos decía Kojima en MGS4, en esta oportunidad Metal Gear ha cambiado.

¿Qué estamos mirando Big Boss?

Gráficamente el juego setea un nuevo estándar, en particular en PS4 corre a 1080p60, y en PC andará tan bien como esta lo permita. Al activarse el reflex, si está lloviendo, las gotas caen en cámara lenta creando un efecto espectacular.

El Fox Engine fue hecho para lucirse en ambientes metálicos como Mother Base, tanto como en desiertos, bosques, mesetas y pantanos, y lo hace. Los efectos de iluminación y sombra ayudan a crear ambientes que se ven casi reales.

Tanto el sonido como la música se destacan de igual manera que lo han hecho anteriormente en cada Metal Gear. El reemplazo de David Hayter por Kiefer Sutherland se siente al comienzo del juego, pero luego de pocas misiones asumimos que la voz de Snake es la que el actor de la serie 24 le brinda. Este Snake habla mucho menos que en iteraciones anteriores, pero cuando lo hace, Sutherland brilla, y se nota que ya no estamos ante un Snake novato, si no ante un Snake soldado, un Snake castigado.

Derrochando facha por doquier.

“La guerra ha cambiado” nos decía Kojima en MGS4, pero es Metal Gear el que ha cambiado, y para bien. Esto es algo que muchos fanáticos no sabrán apreciar, lamentablemente agrego, porque estamos ante una de las mejores iteraciones de la saga en todo sentido. Por supuesto que esta versión se encuentra eclipsada por el conflicto Konami-Kojima que nos deja con un juego incompleto, pero incluso así, estamos ante un producto deslumbrante.

“Hola, estoy vendiendo estas chaquetas de cuero.”

El faltante de largas escenas de animación que hacen avanzar la historia, y a las cuales estábamos acostumbrados desde MGS ha sido complementado por una libertad de gameplay sin igual.

En cuanto a la historia, me atrevo a decir que es la primera vez que un Metal Gear deja las cosas bastante claras, salvo por lo que mencioné del capítulo tres, cuya conclusión puede ser encontrada en videos en youtube.

Vivenciar la transformación de Kaz Miller y Big Boss es algo que los fans siempre esperamos, y es en esta entrega de la saga donde al fín podremos verlo.

En fin, seguro que dejo al menos unos veinte aspectos sin tratar , pero realmente la cantidad de cosas que se puede hacer, tornarían esta review eterna.

Volvé Kojima volvé!

Así que seas o no fanático de la saga, este es un juego que no podés dejar pasar, redefine por completo lo que es un juego de táctica militar y espionaje. Estamos hablando de un juego que puede llegar a durar por encima de las 100-150 horas. (Al momento de escribir esto, voy 86% de completado con más de 120 horas).

Queda en nuestra imaginación, pensar cuánto mejor aún podría haber sido esta maravilla de juego, si Kojima hubiera podido terminarlo. Quisiera ponerle un diez a toda costa, pero no me es posible por todo lo expuesto.

¿LO JUEGO?

A pesar de todo, este es un juego que no podés dejar pasar bajo ninguna condición.

Checkpoint opina…

guru_web

Hace mucho que no le metía tantas horas a un juego, disfrutándolo hasta el final, saboreando cuanto aspecto éste tenía para ofrecerme. Coincido con Fede en cuanto a que no sólo el juego en sí es un maravilla, sino que el final (sin spoilear, obviamente, pero se menciona porque es algo que generalmente preocupa) me pareció brillante. Aplausos por lo que parece ser la despedida triunfal de Kojima en la saga.

dieguito_web

Un juegazo que verdaderamente redefine el género de sigilo. Es una lástima que esté incompleto, eso para mi lo aleja del 10, pero sin dudas es una experiencia que cualquier amante de los videojuegos tiene que vivir.

vani_web

Siempre me gustó la saga, pero me quedé un poco atrás. Hasta hace poco lo último que había jugado era el Metal Gear 4, y hace varios años ya. En casa tengo a alguien que lleva jugando este juego como 150 hs., así que lo que vi no fue poco, y realmente me gustó mucho. A raíz de esto me volvieron las ganas de retomar la saga, que un poco se me habían ido porque la impresión que me dejó el 4 no había sido del todo satisfactoria. Actualmente me estoy poniendo al día para poder jugar (voy por el Peace Walker), así que ya les daré mi veredicto final cuando sea yo misma la que haya vivido la experiencia.

seba_web

Por más incompleto que esté; por más cambiado que esté su gameplay; por más triste que me deje saber que termina el ciclo Kojima-Metal Gear; por más defectos que pueda llegar a tener, como cualquier juego que cambia su fórmula; es imposible dejar de pensar en lo importante que es, fue y será esta saga para la industria. Indispensable para cualquier tipo de GAMER.

beto_web

Este es uno de los juegos que estoy disfrutando actualmente, y verdaderamente me parece una maravilla la variedad de opciones y libertades que ofrece. Una excelente oportunidad para experimentar este atrapante período de la historia del legendario Big Boss, y de cerrar -aparentemente- el ciclo. Quizá imaginemos a Kojima decir: “We had helped turn Zero into 100. I’m taking it upon myself to send Zero back to nothing.”

facu_web6

En mi opinión es una pena que el juego no llegue a la perfección por estar incompleto, especialmente considerando la cantidad de entregas que tiene la saga.. Sin embargo no puedo esperar para jugarlo y la review de Fede hizo que la ansiedad y hype aumentara demasiado. Por temas personales tendré que esperar recién hasta mediados del próximo año, pero se que la espera va a valer la pena. (y tal vez saquen el capitulo final tipo DLC)

Good

  • Gráficos, música, sonido y ambientación.
  • Variedad de misiones y objetivos.
  • Infinidad de armas y modificaciones.
  • El “mini-game” de management de Mother Base.
  • El guión y los personajes.
  • Los buddies, sobre todo Quiet y DD.
  • Rejugabilidad infinita.
  • El final.

Bad

  • Un juego incompleto.
  • Las misiones relleno del capítulo 2.
  • Historia que dá para muchísimo más.
  • La falta de cutscenes y el sobrante de cassettes.
  • La lentitud de los menús al estar online.
  • Snake se traba/patina con pequeñas piedras.
9.5

Joya del gaming

Federico Elli
Fede, pasó por consolas de Nintendo, pero tiene especial pasión por todo lo que sea PlayStation. Ama jugar, tanto como el cine, las series o leer un buen libro. Juega videojuegos desde que tiene memoria. En general le gustan todos los juegos, sobre todo los de aventura. Prefiere los juegos innovadores por sobre las sagas repetitivas.