Hitman Marrakesh

Facundo Maciel

Estamos llegando a la mitad de este viaje del Agente 47. Su nuevo objetivo nos lleva a Marrakesh, una de las ciudades más importantes de Marruecos. A esta altura, ya dejamos de lado definitivamente el pensamiento de que nos encontramos ante un juego de mundo abierto. Sin embargo, hay que reconocer que Hitman está haciendo un gran trabajo con los entornos creados para las distintas culturas.

Nos encontramos ante una ciudad distinta de esas a las que nos tiene acostumbrados nuestra propia vida diaria, o los capítulos europeos anteriores. En Marrakesh, veremos tiendas callejeras, negocios de finas telas, bares en donde ingerir sustancias con hookah, y una multitud a donde sea que vayamos.

Para hacer todo todavía más diferente, la ciudad está en pleno conflicto político-militar. Este factor cambia la dinámica de la ciudad, dándonos tanto zonas ocupadas por el ejército como multitudinarias protestas, con una presencia militar importante.

¿Para qué ir a una protesta cuando podemos jugar a que vamos a una?

El destino de este capítulo es Marrakesh, una ciudad de Marruecos con una cultura distinta a la que venimos acostumbrados.

Uno de los tantos caminos de infiltración.

Nuestro contratista tiene intereses en el desenlace de este conflicto, por lo que tendremos que liquidar objetivos tanto en el corazón del ejército, como en la embajada donde se esconde el político corrupto de turno.

Tanto el conflicto político como la naturaleza multitudinaria de la ciudad, juegan un rol mucho más que estético en la experiencia. Por un lado, las oportunidades especiales que presenta el juego giran en torno a esto, presentando micro-historias a las que no estamos tan acostumbrados. Por el otro, estar constantemente entre un tumulto de gente hace que sea mucho más difícil infiltrarse o secuestrar a un objetivo; de la misma forma, es más fácil desaparecer entre la multitud.

Si nos detenemos en los detalles, veremos una ambientación espectacular, desde las especias exóticas en los mercados hasta la música marroquí que suena por las calles. Lamentablemente, faltó pulir otros aspectos estéticos como los patrones de movimiento de la gente: si bien el juego brilla por su multitud, si nos detenemos a ver cómo se mueven, varios de ellos caminan como si fueran estúpidos frenándose cada tres pasos, sólo para volver a donde estaban antes.

Encontrá al agente

Luego de cuatro capítulos (contando la beta), llegamos al punto donde hay poco que decir sacando los detalles de la ambientación, y mantenerse fresco es más desafiante. Esta parte logra sorprender por su originalidad y su capacidad de ser distinta a las anteriores, pero sigue dejando relegada la historia que une todos los capítulos.

¿LO JUEGO?

Si estás esperando ver cómo termina todo, sabé que este es un paso en la dirección correcta.

Checkpoint opina…

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Las multitudes son bastante propias de los juegos de Hitman. Es una lástima que en este caso no funcionen del todo bien. Me gusta más cuando eso pasa.

Good

  • Ciudad con cultura distinta bien marcada.
  • Conflicto político-militar.
  • Multitud de gente con influencia en el gameplay.

Bad

  • La gente no sabe para dónde va.
  • Algunos objetos se traspasan con otros.
  • Los tiempos de carga siguen dejando que desear.
8

¡A no dejarlo pasar!

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Prefiere jugar en las consolas de Sony, aunque también le gustan las portátiles de Nintendo y en lo posible escapa de la PC como plataforma de videojuegos. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.