Zero Time Dilemma Review

Facundo Maciel

Luego de que casi se cancelara por problemas de presupuesto, somos afortunados de tener en nuestras manos la última parte de la trilogía Zero Escape. Pensar que tal vez hay otra realidad donde el juego no existió. ¡Qué injusto sería eso! ¿No?

Son tres los juegos que componen esta particular historia. 999 (9 Hours, 9 Persons, 9 Doors), Zero Escape: Virtue’s Last Reward y finalmente, el juego que nos compete, Zero Time Dilemma. Todos comparten un esquema general: nueve personas son encerradas por un enigmático enemigo de seudónimo “Zero”, tendremos que resolver puzzles donde necesitamos escapar de una habitación, y de una forma u otra podemos tomar decisiones que nos harán recorrer distintos caminos cada vez que juguemos. No hay que confundirse con las aventuras gráficas modernas, esta trilogía plantea de manera única la importancia y relevancia de las elecciones que tomamos.

Sin ir más lejos, 999 sorprendió gracias a una particular característica: es imposible completar el juego en la primera vuelta, sin importar las decisiones que tomemos. El guión de 999 no desperdicia oportunidad para plantearnos sutilmente distintas teorías, cuestiones filosóficas y dilemas morales que nos dejarán pensando por mucho tiempo en nuestra vida diaria. Llegado cierto punto de la aventura, una de estas teorías (de ahora en mas,  “T1”) nos da la respuesta de por qué es necesario finalizar la historia más de una vez para llegar al verdadero final. Nota: no te pierdas “El juego que nunca jugaste” (a partir del minuto 56:30) de la mano de nuestro gurú para saber más del 999.

A los pocos años, sale al mercado la segunda parte: Zero Escape: Virtue’s Last Reward. Ésta no sólo reúne a un plantel de personajes viejos y nuevos enfrentándolos a una situación similar, sino que abre distintas incógnitas a una historia que parecía cerrada para -una vez finalizado el juego- dejarnos con más preguntas que respuestas. Con la experiencia del primer juego en mente, nuestra atención a las distintas teorías es distinta, haciendo que automáticamente busquemos mensajes ocultos por doquier. Aquí, queda en evidencia que todos los conceptos que la saga presenta pueden sonar inverosímiles, pero la ciencia moderna no logró refutarlos aún. Este nivel de realismo es el que hace a las entregas tan atrapantes. Como se imaginarán, esta segunda iteración se resuelve gracias a una nueva teoría que se podría considerar una evolución de T1 (de ahora en más, “T2”). Teniendo todo esto en cuenta, podemos hablar de Zero Time Dilemma, la conclusión que promete cerrar esta trilogía.

Todo comienza cuando el plantel de turno es secuestrado por un nuevo Zero. Este misterioso personaje manifiesta que la vida de seis millones de personas depende de ellos, y su destino será definido gracias al azar de una simple moneda. Acá se nos introduce a la nueva gran mecánica de esta entrega: el juego de decisiones.

A diferencia de las precuelas, donde nuestra decisión pasaba por elegir una u otra puerta en diferentes intersecciones, aquí tendremos que decidir sobre una gran variedad de hechos que determinarán el curso de la historia. Desde el lado en el que caerá una moneda, hasta si queremos disparar un arma para salvar a una compañera sabiendo que hay un 50% de probabilidad de que la bala mate a otro compañero. Cada respuesta es impredecible, habrá algunos desenlaces felices, y otros sangrientamente abruptos.

Es posible volver sobre nuestras decisiones para tomar caminos diferentes. Para llegar al verdadero final, habrá que pasar por incontables historias, por lo que el juego nos invita a ver todas las posibilidades.

Un nuevo Zero. ¿Pero quién es esta vez?

El juego de decisiones nos hará elegir entre todo tipo de situaciones: desde el azar más improbable, hasta certezas absolutas.

Una imagen que representa el tono oscuro y enigmático del juego.

Poco después, nuestras víctimas se despiertan cautivas en un bunker, separadas en tres equipos distintos. El equipo C: que está integrado por los dos protagonistas de 999, Junpei y Akane, y un bombero llamado Carlos; el equipo D: compuesto por los personajes principales del Virtue’s Last Reward, Sigma y Phi, con el agregado de Diana, una enfermera sospechosamente reminiscente a cierta entidad pasada; y por último, el Equipo Q: integrado por el resto del plantel, destacándose un chico de corta edad que tiene un casco inamovible.

A diferencia de los otros juegos donde solo controlábamos a un personaje, aquí viviremos la historia desde un protagonista distinto por cada equipo. Esto, sumado a “el juego de decisiones”, explica las intrincadas ramificaciones de los posibles caminos a tomar. Gracias a un buen diseño, será muy fácil recorrer y volver sobre nuestras elecciones.

El hecho de que haya personajes nuevos hace que eventualmente los protagonistas de los juegos anteriores nos expliquen todo lo relevante que tengamos que saber. Gracias a eso, se puede disfrutar aunque sea el primer título de la saga que encaremos. Sin embargo, hacer eso sería arruinarse lo que hace esta aventura tripartita tan especial.

Siguiendo con la historia, nuestros equipos se tienen que enfrentar a una decisión: votar a otro de los grupos sabiendo que si uno recibe dos votos, todos sus integrantes morirán. Luego de conseguir una manera de notificarse entre ellos para así repartir dichos votos y lograr que nadie muera, estará en nuestras manos seguir con lo acordado o traicionar.

Como todas las decisiones, cada posible combinación abre una historia nueva. Con sólo ver cada alternativa desde el protagonista de turno alcanza y sobra, no es necesario ingresar manualmente todas las distintas posibilidades.

Lo último que se puede contar sin arruinar la experiencia, es que cada personaje tiene un brazalete. Cada noventa minutos, este nos inserta un somnífero y una droga que hace que perdamos nuestra memoria a corto plazo. Esto ocasiona que cada vez que terminemos una sección, tengamos que elegir otra de manera aleatoria. Tranquilamente podemos empezar por el fin de una de las tantas ramificaciones.

Llegado un punto, la gran vuelta de tuerca del juego será atar los cabos sueltos entre todas las posibles realidades; y disfrutar de la tan ansiada conclusión.

Un mundo de posibilidades.

Nuestras decisiones ramifican la historia de varias maneras. Tendremos que recorrer la mayoría de los caminos para llegar al verdadero final.

Preparate para un juego con muertes MUY violentas.

Encontrar un arma en un puzzle siempre es una mala señal.

Cada tanto, nos vamos a despertar encerrados en una habitación. Esta es la parte propiamente jugable de la saga donde tendremos que hallar una salida, utilizando inteligentemente los elementos que están a nuestra disposición, intercalados con varios puzzles para exprimir nuestra inteligencia. Si bien existe el límite de tiempo en la historia, no hay ningún apuro, ya que éste no afecta estas secciones. De cualquier forma, para agilizar el trámite, es recomendable tener a mano un lápiz y un papel.

A pesar de que todas las habitaciones son desafiantes sin excederse en la dificultad, su calidad global es menor a la que veníamos acostumbrados. Además, la cantidad total fue reducida, habiendo un total de trece niveles contra los dieciséis ofrecidos por los juegos anteriores.

La presentación del juego se trasladó de imágenes con mucho texto a una totalidad de escenas animadas y habladas. Este cambio es bienvenido, ya que hace más dinámica la forma en la que se cuenta la historia. Lamentable y extrañamente, hay un epílogo extra a modo de “qué fue de la vida de los personajes” en forma de texto, sin imágenes y un tanto incompleto.

La línea naranja suele separar la parte objetiva de la review a una más subjetiva o una simple opinión del redactor. En esta oportunidad me voy a dar el lujo de usar el espacio como parte de la review para entender la decisión final del puntaje.

Esta entrega tiene una particularidad: mientras que 999 nos presentaba T1 sutilmente, y Virtue’s Last Reward sugería la evolución natural de esto con T2; Zero Time Dilemma abusa de ambas. Sumado a esto, hay dos elementos nuevos introducidos cuya explicación es prácticamente nula. Si bien llegada esta altura ya estamos amigados con este tipo de misterios, en esos casos particulares se roza peligrosamente la línea de lo verosímil.

Aquí es en donde entra en juego lo “abiertos de mente” que podamos ser, pero para los que querían algo más justificable, como lo eran las precuelas, se perderá un poco ese interés tan seductor.

¿Zero estás acá?

¿Qué hora es? Hora de jugar al juego. (duh)

Subjetivamente, es el final perfecto para una saga perfecta. Se cierran todas las preguntas que teníamos y se plantean más temas filosóficos y metafísicos que nos dejarán pensando por años. En mi opinión, los elementos con poca explicación son fácilmente entendibles y se compensan con dos momentos particulares donde se juega brutalmente con la mente del jugador, a tal punto que no sabemos si se está rompiendo la cuarta pared o no.

En el camino a analizar si le ponía mi tan ansiado primer 10 me sucedió algo interesante: hay una teoría particular (ni T1 ni T2) presentada sin pena ni gloria en 999, que hasta el día de hoy no se me fue de la cabeza. Zero Time Dilemma trae triunfante esa idea de vuelta, demostrando cómo toda la historia estaba planteada desde el principio.

Además, hay detalles, como algunas animaciones mediocres y momentos pobres en las actuaciones, que -aunque son los menos- son fácilmente perdonables, considerando lo bien que se arreglaron con el presupuesto de un juego que casi no ve la luz.

A pesar de todo esto, mi rol periodístico es el puntuar en base a una opinión lo más objetiva posible. Una verdad absoluta es que no es una saga para cualquiera: te tiene que gustar ver/leer la mayor parte de la experiencia. Sin embargo, esto no puede catalogarse como falla. Otra verdad es que para disfrutarlo hay que jugar los tres títulos, nuevamente una condición; pero no una falla del juego en sí. Sin embargo, si estamos teniendo en cuenta la serie en su totalidad, hay que castigar que baja la cantidad y -ligeramente- la calidad de los puzles. Además, la libertad con la que se aplica T2 hace que el peso de las decisiones pierda un poco de relevancia.

Zero Time Dilemma, como sus precuelas, es una historia que sólo puede ser jugada. Contar esto desde cualquier otro medio perdería todo el impacto. Sin dudas, una gran experiencia que poca gente debería dejar pasar.

Nota: La review se pensó tanto para los que no jugaron el juego como para los que lo jugaron. Te invito a que la leas de nuevo una vez finalizado el título para descubrir los mensajes ocultos que esconde la forma en la que está redactada.

Update:

Casi un año luego del lanzamiento original, Zero Time Dilemma se lanzó para PS4, transformándola junto con PC y Vita en las únicas plataformas con las tres partes de la trilogía.

A nivel experiencia el juego es exactamente el mismo. Considerando que el juego salió en Steam desde el principio, ya estaba pensado para no depender fuertemente en las capacidades táctiles que tenían las primeras entregas en Vita y DS/3DS.

Lo único novedoso de esta versión es el pequeño upgrade gráfico, el cual siendo franco no se reluce demasiado. Únicamente se hicieron algunos retoques a la iluminación y se pulieron los modelos de los personajes. Curiosamente, sea por verlo en pantalla grande o por las mejoras recién mencionadas, gráficamente el juego se parece más a las aventuras de Telltale.

¿LO JUEGO?

Dejá lo que estás haciendo y jugate la trilogía completa.

Checkpoint opina…

guru_web

Si te gusta la premisa de películas como “Cube” o “Saw”, la trilogía de Zero es el traslado al gaming de ésta. Giros inesperados, muertes increíbles, y planteos que te van a dar vueltas en la cabeza por varios días. Una saga que debería considerarse casi obligatoria de jugar.
¡Menos mal que pudimos ver cómo termina!

diegote_web

No pude jugar nunca esta saga y siempre me interesó, sumo tres juegos más a mi backlog…

fede_web

Apenas me libere lo voy a jugar en mi PS Vita, estoy esperando este juego desde que terminé el Virtue’s Last Reward. La saga Zero time es de las pocas que está tan bien hecha que te obliga a rejugarlo por completo como unas 20 veces sin ningún problema, por lo bien organizado que está el árbol temporal, ojalá telltale hiciera lo mismo con sus juegos…

Good

  • Una historia magnífica, que sólo puede ser contada mediante un juego.
  • Gran cierre a una gran trilogía.
  • El juego de decisiones.
  • Giros argumentales que juegan con la cabeza del jugador.
  • Escenas sangrientas y violentas. Como pocas juegos se animan a contar.

Bad

  • Vamos a no querer soltar el juego, lo que nos va a cansar. Pero a la vez hay que estar concentrado para seguir la historia. Un verdadero DILEMA.
  • Menor cantidad de puzles que sus precuelas.
  • Algún elemento con muy poca explicación.
9

Joya del gaming

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Prefiere jugar en las consolas de Sony, aunque también le gustan las portátiles de Nintendo y en lo posible escapa de la PC como plataforma de videojuegos. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.