Bubble Bobble 4 Friends Review

Diego De Carlo

Treinta y tres años después de su debut, vuelve un clásico que muchos extrañábamos con un sabor multiplicado.

Si tenés treinta años o más, y estás leyendo esta nota en un medio de videojuegos, seguramente recuerdes con cariño los arcades y aquellos juegos clásicos que nos hacían gastar el sueldo de nuestros padres, tutores o encargados en forma de fichas.

En mi caso, además de pasar muchas tardes en estos sitios, tengo en un lugar preciado de mi memoria las largas sesiones de juegos con mi hermano en nuestra Commodore 64, en especial con el viejo y querido Bubble Bobble. Aquel juego nos contaba la historia -ponele- de Bub y Bob, dos dinosauritos muy tiernos que escupían burbujas para encerrar, y así derrotar a diversos enemigos a lo largo de cien niveles, con el objetivo de recuperar su forma humana y rescatar a sus novias capturadas… definitivamente en época había no faltaba imaginación a la hora de crear videojuegos.

Ahora podemos ver las corrientes de aire.

El rey de los plataformeros… ¿no será mucho?

Décadas después, cuando la imaginación ya no abunda y las remakes no escasean, nos llega una versión moderna de este clásico: Bubble Bobble 4 Friends. Un gran juego de palabras ya que es la cuarta entrega del juego y es para jugar con amigos. Un aplauso para el departamento de marketing.

Una característica de los clásicos de arcade es la de poder jugar cooperativo con otra persona e incluso su diseño de alguna manera está pensado para que el juego brille en este modo, y Bubble Bobble no es la excepción, y gracias a la modernidad de las consolas de hoy en día en las que se pueden conectar varios controles y las pantallas son más grandes y entran más cosas, nada mejor que expandir la experiencia a cuatro jugadores. 

La premisa detrás de Bubble Bobble 4 Friends es la misma que el original: tenemos una pantalla fija, con plataformas y una serie de enemigos. Cuando derrotamos a todos los enemigos se pasa al siguiente nivel. En el mientras tanto están las típicas frutitas para juntar puntos, buscar la manera de reventar varias burbujas con enemigos a la vez para lograr combos, saltar sobre las burbujas para llegar más alto, etc.

En esta versión se suman un par de detalles como por ejemplo que, además de saltar en las burbujas, podemos simplemente pararnos en las mismas para que nos lleven, distintos power ups que iremos desbloqueando como burbujas explosivas o eléctricas y las corrientes de aire, que las podemos ver en pantalla (u ocultarlas si lo preferimos, usando el menú de opciones) y poder ver qué recorrido hacen las burbujas naturalmente, dando lugar a ciertas situaciones donde el ingenio y la planificación permitirán hacer combos mayores o llegar a enemigos lejanos. Estas corrientes aparentemente también estaban en el juego original, pero nunca nadie me dijo cómo funcionaban y me enteré recién ahora siendo un adulto, el por qué las burbujas iban para distintas direcciones luego de ser escupidas. No me juzguen.

Visualmente, como nos tiene acostumbrados gran parte del catálogo de Switch, es hermoso, súper tierno y lleno de colores. La música también tiene ese tono festivo acorde al juego, incluso con una versión del tema del juego original en el primer mundo. El diseño está ambientado en una habitación infantil donde los juguetes cobran vida a la noche y viven aventuras mientras su niño dueño duerme. Una premisa nunca antes vista.

La experiencia multijugador es también muy buena. Jugarlo de a dos es muy divertido y se generan situaciones que hacen brillar al género como decía anteriormente. Esto no significa que el juego aburra jugándolo solo. El agregado de un tercer y cuarto jugador hacen que la experiencia sea más caótica pero no por eso menos divertida. Llama mucho la atención la ausencia de un modo online, especialmente sabiendo que no es tan habitual juntar cuatro personas en la misma consola, dejando la experiencia completa y “novedosa” de la saga para familias numerosas o reuniones con amigos, si es que no tenemos el Smash o el Mario Kart para acaparar la fiesta.

Cada mundo es un lugar determinado de la habitación.

El juego se compone de cinco mundos, cada uno con diez niveles y un boss final. Al terminar los cinco mundos se desbloquea el modo difícil que se compone de los mismos niveles pero con mayor cantidad y dificultad de enemigos o trampas en el escenario. Esto da un total de cien niveles, como en su contraparte original, lo cual puede parecer mucho, pero en realidad no lo es, ya que si tomamos en cuenta que en realidad son dos versiones de sus cincuenta niveles y que cada nivel nos puede durar tan solo unos segundos o un par de minutos como mucho, el juego termina siendo muy corto. Algo lógico en un arcade de los ochentas, pero con gusto a poco en una consola hogareña en 2020.

Además de los niveles convencionales, hay boss battles.

Cien niveles más para recordar después de terminar el juego.

Un detalle muy lindo es que también incluye el Bubble Bobble original, accesible desde la misma pantalla de selección de niveles y desde el principio, sin tener que desbloquear nada. El juego está claramente emulado del ROM original, ya que hasta tenemos que insertar fichas con un botón para poder jugar. No creo que sea un factor de decisión a la hora de elegir comprarlo o no, pero sin dudas es muy bienvenido.

Hasta aquí, todas son buenas noticias con este retorno de nuestros amiguitos burbujeros. El juego se ve bien, se juega bien, la dificultad arranca fácil, después se va complicando un poco más, tenemos el modo difícil y, para los más pequeños que se inician en los juegos, o aquella persona carente de habilidad, al perder varias veces nos ofrece continuar con invencibilidad y así poder terminar ese nivel que no podemos pasar. Las vidas son compartidas así que tampoco va a pasar que quede una sola persona jugando. La experiencia siempre es compartida y divertida.

Traeme frutita, que me estoy cuidando.

El modo difícil, por si no quedó claro.

Lamentablemente todo esto que celebramos de Bubble Bobble 4 Friends se ve opacado por algo que es ajeno al diseño del juego: su precio.

El juego de lanzamiento está unos 40 dólares según su sitio oficial, un precio que no llega a ser el valor de un triple A, pero que para lo que ofrece se lo siente muy caro. Y es que estamos hablando de un juego que en apenas un par de horas podemos terminar todos sus niveles, muchos de ellos consiguiendo todas los extras por juntar las burbujas de EXTEND y donde la rejugabilidad, como mucho, se limita a hacer más puntos. Los enemigos y diseños de niveles son siempre los mismos. Quizás si existiera algún modo que genere niveles con diseños aleatorios -alto totalmente posible dada la estructura de los mismos- o con desafíos competitivos, modo online… algo.

En resumen, Bubble Bobble 4 Friends es un muy lindo juego que falla por tener poco contenido y con una barrera de precio que hace que elegir comprarlo sea una decisión para los más osados o aquellos que tengan demasiada nostalgia por la franquicia e incluso estos últimos terminen decepcionados por su corta duración. Si no fuera por el pedigree que arrastra por su nombre, estamos hablando de un juego indie, muy bien hecho, que pagaríamos 10 o 15 dólares y estaría bien. Quizás 20 si te gana la nostalgia. Y es que para aquellos que que ya superamos las tres décadas (o más) es una muy linda experiencia para reencontrarse con aquel niño que luchaba por llegar al nivel 100 gastando sus últimas fichas e incluso hasta poder compartirlo con una nueva generación, tal es así que ya estoy arreglando con mi hermano para que venga a casa a jugarlo y revivir aquellas tardes en la Commodore 64, pero esta vez con mis sobrinos así jugamos los cuatro.

¿LO JUEGO?

Si, pero cuando esté de oferta y tenga un precio más acorde a su duración.

Lo Bueno

  • Visualmente muy lindo.
  • La esencia del juego se mantiene.
  • Experiencia de a tres o cuatro jugadores por primera vez en la franquicia.
  • Incluye el Bobble Bobble original

Lo Malo

  • Demasiado corto.
  • No permite jugar online.
  • Muy poca rejugabilidad.
7

Bien logrado

Diego De Carlo
Diego tiene dos pasiones en su vida, la música y los videojuegos. Juega desde los 4 años, allá cuando los juegos eran apenas un par de píxeles enormes. Hoy en día juega principalmente en Playstation, pero durante su vida su plataforma principal fue la pc, pasando por alguna que otra consola. Sus géneros favoritos son aquellos que hoy están medio olvidados, pero que de a poco van resurgiendo y algunos que por suerte estan vigentes: Aventuras gráficas, simuladores de vuelo espaciales, RPG, Tycoons y FPS.