Xenoblade Chronicles: Definitive Edition Review

Emmanuel Chávez
Switch

A casi 10 años de su lanzamiento original, la titánica obra de Monolith Soft regresa a Nintendo Switch. ¿Se trata realmente de la versión definitiva?

Hace cientos de miles de años, el mundo no era más que un vasto océano sin fin, carente de cualquier forma de vida. Eventualmente, dos criaturas de proporciones colosales, Bionis y Mechonis, hicieron su aparición, rompiendo con la monotonía del paisaje. Durante mucho tiempo, estos titanes se vieron enfrentados en un intenso combate que parecía no tener fin; hasta que finalmente, la lucha concluyó en empate, dejando sus carcazas inmovilizadas para toda la eternidad.

Las eras pasaron, y los cuerpos muertos de Bionis y Mechonis se convirtieron en vastos mundos poblados por una gran variedad de formas de vida.

El origen del mundo.

La rivalidad entre Mechons y Homs continúa en la actualidad

En la actualidad, de forma análoga a como lo hicieron sus progenitores, los seres mecánicos provenientes de Mechonis se encuentran en guerra con los seres biológicos de Bionis. Y es en este contexto que el juego nos pone en el papel de Shulk, un Homs (humano) que, tras un ataque de los antagónicos Mechon, sale en busca de venganza, acompañado por un reparto de personajes memorables y equipado con la legendaria espada Monado.

Desarrollado por Monolith Soft, Xenoblade Chronicles es un JRPG que salió originalmente el 10 de junio de 2010 para la emblemática Nintendo Wii. Luego de pasar por un port para Nintendo 3DS que no estuvo a la altura del original, hoy recibimos en Nintendo Switch una edición que finalmente, y haciendo honor a su nombre, podemos considerar Definitiva.

Si decidís acompañar a Shulk en su cruzada, te esperan docenas de horas de viaje repletas de batallas épicas, amplios y hermosos paisajes, incontables misiones secundarias, y una historia atrapante con varias sorpresas y giros inesperados.

Gráficamente, la mejora es notoria: modelos y texturas han sido mejorados, y los diseños de personajes gozan ahora de una estética más alineada a la de sus contrapartes de Super Smash Bros y Xenoblade Chronicles 2.

Puede tratarse de “un juego viejo con una capa de pintura nueva”, pero visualmente es una delicia para los ojos. Tanto los personajes como las diversas locaciones que visitaremos son preciosos, el ecosistema de Bionis se siente más vivo que nunca.

Con variedad de atuendos a su disposición, los personajes nunca se vieron tan bien

Los gráficos, aún con alguna que otra aspereza, están a la altura de los estándares de la consola, y en más de una ocasión nos dejarán sin aliento.

Un pantano repleto de cristales y bioluminiscencia, sólo uno de los muchos y muy diversos biomas que visitaremos.

En lo que al combate respecta, no hay cambios respecto del original. Estamos en presencia de un sistema que toma elementos similares a los vistos en Final Fantasy XII, y les añade un muy marcado componente táctico. Los enemigos son visibles en el mapa en todo momento, y las batallas se desarrollan en tiempo real. Controlamos a uno de los protagonistas, mientras la IA controla a los otros dos integrantes de la party. Es posible moverse libremente durante la pelea, auto-atacando a intervalos regulares, y activando Artes (habilidades) que tienen efectos extra dependiendo del orden en el que las usemos, o de nuestra posición relativa respecto al enemigo.

¿Monstruo con nombre propio? ¡Desafío asegurado! (A menos que dupliques su nivel)

Además, existen algunas mecánicas más avanzadas, como la ejecución de Ataques en Cadena (combos grupales); árboles de habilidades que se desarrollan a medida que crece la afinidad entre los protagonistas; y la posibilidad de ver flashes del futuro y tomar acciones cruciales para prevenir un desenlace trágico.

Otro apartado que no podemos dejar de mencionar es el musical. Desde su origen, Xenoblade Chronicles cuenta con una banda sonora memorable, la cual vuelve renovada, ya que muchas de las canciones fueron regrabadas, por lo que ahora es posible disfrutar de nuevas versiones que quedarán grabadas a fuego en nuestra memoria.

El combate puede parecer sencillo o monótono en la superficie, pero al ir descubriendo sus múltiples capas termina por volverse muy adictivo.

La remasterización también se hace notar con fuerza en la gran cantidad de mejoras de calidad de vida que se implementaron. Algunos ejemplos son: indicadores en el mapa que facilitan la búsqueda de enemigos y coleccionables necesarios para completar las muy numerosas misiones secundarias; ayudas visuales que aparecen cuando nos encontramos en una posición favorable para lanzar determinado ataque y aprovechar su efecto adicional; tutoriales más claros; interfaz de usuario simplificada y más fácil de leer; barra de vida… 

¿Barra de vida? Pues sí, por ridículo que suene, las versiones anteriores pecaban de tener solamente los valores numéricos de vida actual/vida máxima, así que la inclusión de una barra de vida puede (y DEBE) ser considerada como mejora.

Al ser la exploración tan relevante, era crucial mejorar los indicadores del mini-mapa

Los menús y la interfaz de usuario son ahora mucho más claros y fáciles de leer.

No todos los cambios son sutiles. Además de lo ya mencionado anteriormente, la Definitive Edition nos trae varios agregados nuevos. Uno es el modo Time Trial, inserto en el juego principal, que consiste en desafíos de varias rondas de enemigos y ofrece como premio nuevas vestimentas para nuestros personajes. Otro es el Expert Mode, una mecánica ya implementada en Xenoblade Chronicles 2, que consiste en poder disminuir (de forma reversible) los niveles de los personajes, transfiriendo la experiencia excedente a un “banco”, ajustando así la dificultad del juego a gusto de una forma más orgánica.

Pero sin lugar a dudas, la adición más llamativa es Future Connected: un capítulo extra, independiente del juego principal, que ocurre un año después del final del mismo. En él seguimos a Shulk, Melia y dos nuevos Nopon, Kino y Nene, en un viaje breve pero satisfactorio que busca atar algunos cabos sueltos en la historia y dar un poco más de profundidad a los personajes mencionados, además de añadir al menos diez horas de jugabilidad, y algunos regalos extra para la campaña principal.

El Expert Mode viene a solucionar un problema: antes, quien cumpliera todas las misiones secundarias en su camino, terminaría con un nivel tan alto que disminuiría considerablemente la dificultad del juego.

Tenemos entre manos un juego que puede llegar a ofrecer hasta 100+ horas de contenido. Con gran cantidad de mejoras y agregados de todo tipo, resulta innegable que nos encontramos ante la versión Definitiva de un juego que fue y será recordado con mucho cariño por sus seguidores. Es la oportunidad perfecta, tanto para quienes estén por jugarlo por primera vez como para quienes quieran revivirlo.

Están todos invitados a perderse en los bellísimos parajes de Bionis y disfrutar de una historia que los cautivará de inicio a fin.

¿LO JUEGO?

Sí, Xenoblade Chronicles: Definitive Edition es una joya imperdible para todo amante de los JRPG.

Lo Bueno

  • Historia atrapante, con muchas sorpresas y momentos épicos.
  • Sistema de combate complejo y adictivo.
  • Reparto de personajes memorables.
  • Vasto mundo para recorrer, repleto de secretos y hermosos paisajes.

Lo Malo

  • Excesivas mecánicas que durante las primeras horas puede resultar abrumador.
  • Los gráficos, aunque mejorados, por momentos palidecen si se los compara con otros juegos más actuales.
  • La jerga Nopon
9

Joya del gaming

Emmanuel Chávez
Emmanuel, alias “Porco”, es un eterno amante de las consolas de 8 y 16 bits, y fanático acérrimo de Nintendo, especialmente de sus portátiles. Usuario de Switch y PC, disfruta de una buena historia por sobre todas las cosas, y si no está jugando un largo e inmersivo RPG, probablemente esté relajandose con algún plataformero clásico o Metroidvania.