Kingdom Hearts Melody of Memory Review

Facundo Maciel

Kingdom Hearts no termina y vuelve en forma de juego musical. ¿Una promesa para volver o un simple homenaje rítmico? Enterate en nuestra review.

Dejando de lado todas las subtramas nuevas introducidas en los juegos de smartphone, Kingdom Hearts -sacando el final secreto, claro- había cerrado todos los arcos argumentales importantes con los que nos entretuvieron por más de diez años.

Melody of Memory es una nueva entrega que sirve tanto de nexo con el futuro de la saga, homenaje a lo que ya sucedió, y como otro experimento de la saga con un nuevo tipo de gameplay. Factor que, recordemos, estuvo presente en cada entrega: desde los cambios estructurales en cada juego “grande”, como los experimentos más atípicos como las cartas en Chain of Memories (sí, hay otro título que ya tenía Memory en el nombre) o los múltiples géneros del Re:Coded.

Comencemos analizando cada uno de estos tres pilares.

Otra vez La Sirenita, y otra vez rítmico.

Team BBS, juntos nuevamente.

A nivel gameplay la experiencia es mucho más satisfactoria de lo que se puede ver en una imagen o un trailer. Square-Enix no es ajeno a estos homenajes rítmicos con fórmulas atípicas para el género, logrando una vez más crear algo único y divertido.

La gran mayoría de los niveles constan de un largo camino que nuestros tres héroes tienen que recorrer al ritmo de la música. Hay tres botones que sirven de golpe, que tenemos que presionar ni bien aparece el comando -no importa cuál de los tres, con excepción de las notas combinadas donde obligadamente tenemos que utilizarlos todos.

Esta decisión de no haber obligado al jugador a usar un botón por héroe supone un acierto, ya que podemos encarar combinaciones rápidas como mejor nos parezca.

Además, existen saltos que sirven como esquive, golpe aéreo, o para volar y agarrar notas musicales flotantes; y “ataques especiales” que se ejecutan con otro botón, distinto del resto. La explicación es bastante simple, y hasta parecería que se trata de una experiencia fácil, pero el juego logra implementarla de forma muy eficaz, exigiendo diferentes combinaciones y velocidad y representando todo en pantalla como una pelea contra los malos de turno.

Es muy interesante la forma en la que el juego experimenta con las visuales de los enemigos en pantalla, ya que dependiendo de la canción nos puede servir más concentrarnos en lo que vemos o en lo que oímos. También existen batallas contra jefes y escenas cinemáticas que cambian un poco el modo, aunque la principal diferencia es que se agregan notas que debemos agarrar direccionando los sticks hacia un sentido específico.

El arte embebido en los menús nunca se vio tan bien

Hay muchos modos de juego. El principal, que puede ser considerado como el modo historia, nos va a hacer recorrer casi todos los mundos del juego con excepciones notorias como Tarzan (otra vez) o Fantasía por un tema de licencias. Los mundos se representan en el clásico mapa que recorremos con nuestra gummi ship, e impresiona ver esa extensión que fusiona todos los juegos en un mismo recorrido.

Dejando de lado contadas excepciones, el juego es largo y contiene casi todos los temas de una banda sonora excepcionalmente buena.

Cada canción se puede jugar en tres dificultades y podemos obtener hasta tres estrellas por tema. La forma de avanzar es sumando estrellas para ir progresando a través de las distintas áreas.

Podemos invitar a Mickey con un ítem y nos ayuda en el nivel.

Luego tenemos los clásicos bien implementados: un modo que recopila todas las canciones para que podamos acceder rápidamente; otro para combatir con la máquina o jugadores online; y un último para enfrentarnos a un amigo en la misma sala. Lo divertido de todas las modalidades de competencia es que agregan modificadores muy originales, que van desde que desaparezcan los símbolos de golpe hasta que aparezcan de más y confundan al jugador. Fiel al resto del juego, no es particularmente innovador, pero lo aplica con elegancia.

Nunca falla jugar con Roxas.

A nivel historia y homenaje, el juego transcurre luego de Kingdom Hearts 3 con Kairi durmiendo para encontrar alguna pista sobre el paradero de Sora. Créanme que en el contexto del juego esa frase tiene sentido.

Sin mucho contexto vamos a recorrer todos los mundos con pequeñas narraciones de lo que fue sucediendo a modo de resumen extremo. Esta parte sirve de homenaje, aunque contextualmente ya tuvimos demasiados resúmenes en los últimos años.

El verdadero jugo es el último mundo, que efectivamente nos da una historia nueva que va más allá del famoso final oculto. Ya no es un secreto que la saga iba a seguir, pero acá nos dan una buena idea de la dirección, y parecería interesante ver cómo se las arreglan con el nuevo status quo. Si bien la hora de contenido nuevo es buena, se la podrían haber jugado con algo incluso más sustancioso.

Recordando los días donde todo era más fácil y sencillo.

Kingdom Hearts fue mi saga favorita por largos años, hasta todo el potencial desaprovechado de Kingdom Hearts 3. Realmente tomé esta entrega como algo más, sin toda la ilusión con la que antes agarraba cualquier juego de la saga. Para mi sorpresa, el producto base es muy divertido y la historia al menos tiene algo de potencial. No me ilusiona ni un 10% de lo que lo hacía antes, pero al menos apunta hacia un futuro más brillante.

¿LO JUEGO?

Si te gusta Kingdom Hearts, en una oferta es un gran juego rítmico y un homenaje a la saga.

Lo Bueno

  • Muy buena implementación de sistemas relativamente básicos.
  • Divertido y visualmente atractivo.
  • Un repertorio enorme de una de las mejores bandas sonoras de la historia.
  • Interesante la dirección que va a tomar la saga. Varios modos bien presentados.

Lo Malo

  • Podrían haberle dedicado más tiempo a la historia nueva.
  • Una pena no haber conseguido algunas licencias, aunque son las menos.
8

¡A no dejarlo pasar!

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Prefiere jugar en las consolas de Sony, aunque también le gustan las portátiles de Nintendo y en lo posible escapa de la PC como plataforma de videojuegos. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.