Hitman 3 Review

Marco Guffanti
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El Agente 47 regresa una última vez para deslumbrarnos con uno de los mejores juegos de sigilo de los últimos años.

Durante los últimos años, IO Interactive mantuvo un cierto nivel de calidad en lo que es una de las únicas franquicias de sigilo y asesinatos que siguen vivas. En un principio, esta trilogía titulada “Mundo del Asesinato” se encontró con varias críticas fuertes, que no necesariamente tienen que ver con el juego en sí, sino con cómo la compañía decidió lanzarlo.

Recordemos que la primera entrega fue episódica, decisión de la que por suerte se arrepintieron inmediatamente y descartaron ya para la continuación. Sin embargo, sí mantuvieron el otro aspecto negativo de su lanzamiento: la dependencia de una conexión a internet para acceder a una gran parte del contenido.

Sigue siendo el caso que si no estamos conectados a una red no podremos utilizar el sistema de progresión para desbloquear nuevos trajes, artilugios y demás. Además, nos estaríamos perdiendo de algunas misiones secundarias que, si bien son básicamente diferentes objetivos en las mismas ubicaciones, son parte del juego y deberían ser accesibles a todos, independientemente de su status online.

Agente 47 pensando que quiere ser bartender.

Agente 47 siendo bartender.

Peor todavía: debido a la pésima calidad de los servers de IO Interactive, varias veces el juego nos va a sacar de la inmersión en el medio de una misión sólo para reconectarse. Sí puedo agregar que, cuando el juego no está activamente impidiendo el disfrute para combatir la piratería, se destaca en casi todos sus otros aspectos.

Aspectos que, en su mayoría, permanecen idénticos a previas entregas. El gameplay es completamente igual, tan refinado como lo era desde el principio, pero permanece sin cambio significante.

Mantener las mecánicas exactamente como estaban planteadas desde un principio fue claramente una decisión consciente, ya que se acoplan a la perfección con el brillante diseño de niveles que caracteriza a la trilogía. En Hitman 3 visitaremos seis destinos completamente diferentes que nos deslumbrarán por su atención al detalle y variedad escénica.

Argentina, Alemania, Inglaterra, Emiratos Árabes Unidos, China y Rumania son los países que estaremos visitando, lo que nos asegura que en cualquier momento podremos saltar de un escenario a otro completamente diferente, con complejidades que distinguen los diferentes aspectos culturales de cada país. Mientras que algunos niveles son claramente superiores a otros, todos mantienen un cierto nivel de calidad y detalle que es esperado por aquellos que ya experimentamos algo similar en las primeras dos entregas.

El apartado gráfico acompaña a esta visión de convertir en una pintura cada ciudad que el agente 47 visita. Es destacable especialmente la tecnología de iluminación que, aún sin ray tracing disponible, brilla cuando tiene que brillar. De todos modos, es difícil elogiar los gráficos de esta secuela, ya que se mantienen casi iguales a los presentados en Hitman 2.

Parece que la repetición es casi una temática cuando hablamos de esta trilogía. Tanto sus defectos como sus cualidades tienden a mostrarse en las tres entregas, y es difícil perdonar la falta de cambio, especialmente cuando se trata de elementos tan básicos.

Sí elogio la innovación en cuanto a misiones, que si bien siempre se caracterizaron por ser especialmente peculiares, esta vez presentan rutas de acción más desarrolladas.

Cansado de ser bartender, 47 decidió ser un auto.

Un ejemplo que demuestra exactamente lo que estoy diciendo sería la misión en Dartmoor, Inglaterra. La misma nos lleva a una mansión antigua en la que tomaremos el rol de un investigador privado para resolver el asesinato de uno de los miembros de la conflictiva familia Carlisle. Tras buscar pistas e interrogar a los sospechosos, lograremos acercarnos a nuestro objetivo mientras solucionamos el acertijo. Por supuesto que podríamos tranquilamente disfrazarnos todo el camino hasta encontrar la oportunidad exacta y meterle un tiro en la cabeza al objetivo, pero en lo que es un claro homenaje a las novelas de Agatha Christie, Hitman 3 vuelve a demostrar la importancia de ofrecerle al jugador la mayor cantidad de opciones posibles en este género.

Knives Out, digo… Hitman 3.

Tango en Mendoza.

No sólo es este el punto más fuerte de esta tercera entrega, sino que también de la trilogía entera. La cantidad de caminos que uno puede tomar por nivel dejará más que cómodos a aquellos que deseen volver a visitar algunas de las hermosas ubicaciones que este juego tiene para ofrecer.

Aún así, esta misma libertad que se le ofrece al jugador se presta a errores por parte de los desarrolladores, debido a la cantidad de elementos que deben tener en cuenta al mismo tiempo. Las “historias de la misión” (planes de acción para llegar a nuestro objetivo) a veces no se llevan a cabo de la manera orgánica que uno esperaría, y crean momentos incómodos o bloquean el avance de nuestras tareas, sólo por no haber escuchado algún diálogo previo que era completamente innecesario para poder llevar a cabo los pasos que le siguen.

Por ejemplo, me sucedió que en Chongqing, China, debía disfrazarme como un individuo particular para acceder a la escena que me permitía asesinar a mi objetivo haciendo que parezca un accidente, pero como no había escuchado una conversación previa que mencionaba esta posibilidad, cuando llegó el momento de llevar a cabo el asesinato la escena no comenzó.

Esto lleva a que uno se dé cuenta de toda la estructura detrás de la libertad que el juego ofrece, y por lo tanto se pierde toda la inmersión, convirtiendo un momento en el que se debería recompensar al jugador por pensar una solución inteligente, en un pasillo glorificado por el que el juego te quiere llevar de la mano.

Se ve aún más claro esto en cómo responde la I.A. si no hacemos lo que el juego tenía planeado para nosotros. Supongamos que queremos explorar el lado más violento de 47, que queremos entrar a un edificio y matar a todo lo que camine. En este caso, uno esperaría que los NPCs empiecen a correr y escapar si es posible, pero muchos se quedan dando vueltas y llevando a cabo sus rutinas como si nada hubiera sucedido. Hasta que no se encuentran con una bala, no se dan cuenta del peligro en el que están, y no creo que deba explicar la importancia que tiene la inteligencia artificial en un juego que se caracteriza por la gran cantidad de NPCs presentes en cada nivel.

¿Cyberpunk? No veo ningún bug..

Creo que IO Interactive logró darle un cierre correcto a la trilogía. A pesar de un par de niveles flojos, la falta de pulido en su sistema de “historia de misiones” y la incompetencia de la I.A, el gameplay y sus mecánicas continúan brillando, aun siendo los mismos que en la primera entrega, especialmente gracias a los hermosos y complejos escenarios que nos presenta Hitman 3.

Este es el mejor momento para adentrarse en la saga Hitman, ya sea comenzando por los clásicos o por esta trilogía, que se puede disfrutar completa en Hitman 3, con los nuevos trajes, armas y artilugios que trae.

¿LO JUEGO?

Sí. Es uno de los mejores juegos de sigilo de los últimos años.

Lo Bueno

  • Alto nivel de detalle y variedad de los escenarios.
  • Mecánicas refinadas y accesibles para nuevos jugadores.
  • Alto valor de rejugabilidad.
  • Brillante tecnología de iluminación ;).

Lo Malo

  • Requiere una conexión a internet para aprovechar todo el contenido, a pesar de ser un juego exclusivamente single player.
  • Inteligencia Artificial que falla por momentos.
8.7

¡A no dejarlo pasar!

Marco Guffanti
Marco es PC Gamer de sangre, siempre buscando componentes que suban el contador de FPS al máximo posible. Desde niño disfruta los juegos con énfasis en historia y dialogo, pero ultimamente se ve mas atraído por juegos competitivos multijugador que provocan adrenalina pura. Sus juegos de preferencia son Red Dead Redemption, TES: Skyrim y Detroit: Become Human.