NieR Replicant ver.1.22474487139… Review

Facundo Maciel

NieR Replicant, el NieR original, vuelve luego de once años en una mezcla inusual de remake y remaster.

NieR sin dudas es uno de esos juegos de culto, de aquellos que persistieron en la mente de los jugadores por traer a la mesa algo especial. Allá por el 2010 salieron a la luz dos versiones de un mismo juego: NieR Replicant y NieR Gestalt. El mismo juego con la variante de que el protagonista era un adolescente o un adulto, afectando levemente la relación con su entorno.

Fuera de Japón sólo llegó Gestalt, por lo cual sólo pudimos experimentar este mundo post apocalíptico con los ojos del padre adulto. Gracias a ese culto, su autor Yoko Taro lanzó Automata, secuela situada muchísimos años en el futuro que no sólo logró mantener la esencia de la saga, sino que también la popularizó a nivel internacional.

Años pasaron, los fans fueron escuchados y hoy tenemos entre nosotros NieR Replicant ver.1.22474487139…, una reversión del NieR original, en el cual tomamos el rol de un adolescente/hermano.

Pará, ¿vos quién sos?

Ahh, ahí me gustó más.

Solemos tener remakes y remasters, sin embargo es certero afirmar que este juego se encuentra en un punto medio. La base del juego, su arquitectura, se mantuvo igual que hace once años, sin embargo se hicieron cambios de todo tipo modificando en varios puntos el producto final, excediendo el concepto de un simple lavado de cara.

Comenzando por el combate, el juego original pecaba de un combate  un tanto tosco, lento si se quiere, aunque funcional para el desafío que nos ofrecía. Es un juego de acción con pocos elementos de RPG, que combina un esquema de combate simple con variantes de golpes clásicos, giros y esquives, con un libro flotante que nos permite utilizar magia que toma distintas formas, desde pinches que salen del piso atrapando a nuestros enemigos, hasta lanzas que los atraviesan y tambalean incluso al rival con la armadura más resistente.

Los cambios mantienen esa idea, pero lo refrescan con lo visto en Automata de la mano de Platinum Games. En pocas palabras, reestructuró el combate casi desde cero, manteniendo los movimientos sobre un modelo mucho más dinámico y sumando una muy conveniente opción de lock on.

El resultado es un combate altamente satisfactorio de jugar y de ver, donde vamos a sentir que hacemos exactamente lo que queremos con mucho, pero mucho estilo. Sin embargo, los enemigos estaban pensados para otro tipo de movilidad y una dificultad superior a la hora de apuntar magia, por lo que al no haberse modificado la inteligencia artificial de alguna forma, nos vamos a ver con una ventaja mayor de lo que podría haber sido para ofrecer una experiencia más reñida en cuanto al combate.

La dificultad normal nos va a quedar fácil velozmente, y si bien es recomendable hacer el juego en difícil -al menos hasta que lo pasemos por primera vez- lamentablemente el cambio de desafío únicamente sube la vida enemiga y aumenta su ataque, sin cambiar ningún patrón. Hubiera acercado al juego a la excelencia una dificultad reconfigurada y única.

Lo mejor del juego, sin dudas, es su historia, centrada en un grupo de personajes que viven en un mundo muy hostil, con un mensaje constante de melancolía, angustia y dolor. Un contexto que se podría considerar depresivo, pero está tratado con tal cuidado y un nivel de realismo tan grande sobre las situaciones que maneja, que lejos de alejarnos nos invita a jugar con atención y nos encariña con los protagonistas.

El juego no teme tratar con el dolor de una pérdida o con el existencialismo, que nos puede sacar el sueño si lo pensamos demasiado. Realmente no hay mucho que contar del juego sin incurrir en arruinar hasta la más mínima sorpresa, más considerando que vamos a vivir la vida de un joven intentando salvar a su hermana pequeña de una misteriosa enfermedad.

Como si todo esto no fuera suficiente, el condimento que le da al juego el culto es que el verdadero final implica repetir varios momentos del juego. Vamos a tener que rejugar múltiples veces la segunda mitad de la aventura para conocer la verdadera conclusión de la historia, y cada ciclo agrega perspectiva de una forma magistral, que destaca este mensaje de angustia y existencialismo con cada paso.

El equipo completo luciendo los trajes de Automata.

Hay cuatro finales originales, más uno completamente nuevo para esta entrega. Al principio da gusto la re-jugabilidad, sin embargo peca de ponerse muy repetitivo rápidamente cuando ya vamos por el tercero. Si bien esto podría justificarse hace once años, la inclusión del quinto final implica aún mucha más rejugabilidad, para un objetivo que se podría haber logrado de igual manera de forma más elegante y sin perder impacto.

Esto no sería un problema si el juego no estuviera repleto de misiones secundarias que -fiel a lo que venimos mencionando- tienen historias comprimidas bellísimas, pero implican ir y volver de locaciones hasta el cansancio. En pocas palabras, la emoción y la dedicación para llegar al final se ven dañadas por el agotamiento de la repetición extrema.

Acá empezó la famosa cara/máscara.

Sí, todas las misiones son para el corchazo.

Este mundo en el cual nos movemos está diseñado de una forma muy interesante. Vamos a tener distintas locaciones muy clásicas: la aldea central, la ciudad pesquera, las montañas, todas expresadas como zonas interconectadas. Lo interesante es que el tamaño es lo suficientemente grande para que nos parezca real y podamos explorar levemente, pero chico como para que sintamos que nos movemos rápido, dando cierta sensación de expansión perfecta para todos los gustos. Es verdad que hay escenarios vacíos, pero la realidad es que se justifica desde el argumento y vamos a estar lo suficientemente ocupados para no notarlo.

Esta entrega agrega un muy importante lavado de cara, que tal vez no lleva los gráficos a lo mejor de hoy en día, pero hace lo suficiente para que el juego tenga esa sensación de correctitud atemporal, y agrega texturas para contextualizar mejor el estado de este mundo tan peculiar post apocalíptico que vamos a recurrir.

La música es sencillamente perfecta, mezclando coros con arreglos que podrían considerarse celtas, para ofrecer una banda sonora única, que acompaña cada momento tan bien, que la repetitividad antes mencionada se diluye sólo por poder disfrutar de semejante deleite auditivo.

Para finalizar hay que destacar algunos puntos adicionales de la versión. El nuevo final, el gameplay refinado, nuevos temas, secciones y jefes, son todos aciertos. Lo único negativo es que el juego parece haber perdido una oportunidad perfecta para expandir aún más el existencialismo y la noción que tiene de sí mismo de todos estos conceptos que mencionamos.

Por otro lado, para los que jugaron al NieR original y tal vez de manera muy personal, tomar el rol de un padre se siente más acertado de cara a la relación con la hija (ahora hermana), pero tomar el rol de un joven ante el mundo que nos propone revitaliza al juego con nuevos matices. Podrá ser el mismo juego con agregados, pero este simple cambio de protagonista con un nuevo voice acting de primer nivel y algunas líneas de diálogo diferentes, ya justifican la vuelta a este mundo.

Podemos tomarnos nuestro tiempo y explorar nuestras habilidades agricultoras.

Si ya pasaste por acá, alcanza con ver la imágen para recordar la excelente banda sonora.

¿LO JUEGO?

Definitivamente dale una oportunidad, hayas jugado o no al Automata.

Lo Bueno

  • La historia, melancólica y existencialista como pocas.
  • El elenco de personajes, representados perfectamente con sus excelentes actores de voz.
  • El rediseño casi completo del combate y su dinamismo visual.
  • Todas las novedades: el nuevo jefe, el final E y otras sorpresas.
  • La banda sonora, única en su estilo.

Lo Malo

  • Se vuelve muy repetitivo, y no sólo no se arregló sino que reincidió para sacar el quinto final.
  • Re-ajustar la dificultad hubiera acercado al juego a la excelencia.
8.9

¡A no dejarlo pasar!

Facundo Maciel
Facu ya no es el checkpointer más joven, pero si el mas alto. Histórico usuario de PlayStation y las portátiles de Nintendo, recientemente sumado a Xbox gracias a GamePass y el trabajo. Disfruta de una buena historia antes que todo, sin importar el medio o el formato (series, cine, libros...), aunque los videojuegos son los que más lo atrapan. Como la mayoría en Checkpoint juega desde que tiene conciencia y sabe que va a seguir jugando siempre.