Minecraft tuvo un comienzo humilde, pero supo disparar su franquicia a la fama mundial. Apuntando siempre a un público más joven, se expandió a juguetes, LEGOs, ropa, disfraces, mochilas, billeteras, en fin, lo que se te ocurra. Pero hasta ahora nunca habían sacado otro juego, y se arriesgan a inclinarse por un action RPG, género más popular entre un público totalmente diferente.