Civilization VI Review

Hugo Granchetti
PC

Civilization VI representa el pináculo de una saga literalmente histórica.

Pocos son los juegos que tienen el honor de ser cabezas de serie emblemáticos en sus respectivos géneros, como Super Mario Bros. en las plataformas o The Secret of Monkey Island en las aventuras gráficas. Fiel a su imponente logo -que muestra al mítico Atlas sosteniendo al mundo-, Civilization VI sostiene con orgullo a toda una saga que ha sabido marcar un rumbo para los juegos de estrategia por turnos. ¡Y vaya si tiene peso para soportar sobre sus hombros este titán!

Para los novatos del género -que son muy bienvenidos en esta entrega gracias a un buen tutorial y a la histórica Civilopedia-, este juego se trata de construir una civilización desde la Edad Antigua hasta la Era de la Información. Durante el transcurso de decenas o cientos de turnos, según la velocidad que configuremos en nuestra partida, exploramos continentes, fundamos ciudades, y decidimos el desarrollo científico y social de nuestra sociedad.

Los distritos otorgan más espectacularidad a las ciudades.

En busca de nuevas colonias anglosajonas.

El líder que elegimos define fortalezas y debilidades en diferentes aspectos. La reina Victoria otorga a su pueblo anglosajón varias ventajas al expandirse en territorios de ultramar, mientras que el pueblo egipcio de Cleopatra es beneficiado con un aumento en la producción de maravillas. La astucia con la que aprovechemos estas particularidades será un factor importante en nuestro rumbo hacia la victoria, sea que optemos por la opción cultural, científica, religiosa o militar.

Hasta este punto, probablemente los aficionados a esta saga de Sid Meier no han leído nada que no conozcan. Entonces, ¿qué novedades trae bajo el brazo Civilization VI? Lo primero que puede llamar la atención es la estética del juego. Mucho se ha dicho en los meses previos al lanzamiento sobre el notable estilo caricaturesco de esta nueva entrega, y pese a varias críticas prejuiciosas negativas, el resultado es más que satisfactorio. El arte y movimiento de unidades, monumentos y líderes es un deleite que no sólo captura la vista, sino que además invita a seguir expandiendo nuestra civilización con tal de descubrir la arquitectura de la próxima era y la construcción de una nueva maravilla.

Civilization VI sostiene con orgullo a toda una saga que ha sabido marcar un rumbo para los juegos de estrategia por turnos.

Otras buenas noticias nos aguardan en la jugabilidad. El desarrollo social tiene su propio árbol de progresión, y las políticas sociales se administran a través de tarjetas de diferentes categorías -militares, económicas, diplomáticas- cuya combinación está limitada por el tipo de gobierno actual en nuestra nación. ¿Necesitamos acelerar la influencia religiosa sobre los adversarios? Quizá una monarquía pueda implementar una medida que aumente la producción de misioneros que difundan la fe en la religión fundada por nosotros.

A esto se suma que ahora las ciudades ya no ocupan un único hexágono, sino que podemos ir incorporando diferentes distritos en zonas adyacentes, que aprovechan las características del terreno, abren nuevas opciones de producción, y embellecen el florecimiento de nuestras flamantes metrópolis.

Algunos cambios son más técnicos, pero influyen notablemente en diversos aspectos estratégicos. Por ejemplo, ahora los constructores tienen un número limitado de usos -típicamente tres- que podemos aumentar con algunas políticas sociales. Por otra parte, el sistema de los estados-nación ha sido optimizado para incorporarlos más explícitamente a la contienda y mejorar su interacción con los contrincantes principales.

El árbol de desarrollo social y político es una de las bienvenidas novedades de Civilization VI.

La diplomacia se mantiene entretenida y dinámica, aunque varios comportamientos de la IA dejan algo que desear. En una oportunidad el líder español -al borde de la derrota por mis exitosas invasiones inglesas- estuvo ofreciendo durante largos turnos la tregua, a cambio de una exagerada suma de oro por mi parte, cuando claramente yo podía arrasar su último bastión en poco tiempo. Si las negociaciones hubieran sido más razonables, quizá habría aceptado la propuesta pacifista.

Los líderes lucen más vívidos que nunca.

Una mención aparte merece la música de Civilization VI. Las melodías son características de la nación elegida por el jugador, y las brillantes orquestaciones van cambiando a medida que progresamos a través de las épocas. Varias veces me he quedado navegando caprichosamente el menú principal, con el solo objetivo de escuchar la maravillosa y rimbombante pieza que suena de fondo. Esta saga se ha caracterizado por una gran producción sonora, y esta iteración no es la excepción.

El desarrollo social tiene su propio árbol de progresión, y las políticas sociales se administran a través de tarjetas de diferentes categorías -militares, económicas, diplomáticas-.

La implementación de políticas administrativas es sin duda innovadora

En suma, Civilization VI representa un verdadero pináculo de la histórica saga, que definitivamente resiste el desafío del tiempo. Reúne los mejores elementos de sus antecesores, e introduce unas vueltas de tuerca y balanceo que impactan notablemente en la jugabilidad. En esta iteración, sin duda alguna, propongo que nos quedemos hasta altas horas de la noche… aunque sea un… turno… más.

¿LO JUEGO?

¡Totalmente, incluso si sos nuevo en el género!

Checkpoint opina…

dieguito_web

En cada iteración de la saga, el nivel de adicción fue cada vez mayor. Civilization VI no es la excepción. Un juegazo por donde se lo mire. No quiero escribir más porque estoy a punto de declararle la guerra a Roosevelt y mañana hay que ir a trabajar.

fede_web

Ni fue ni será mi tipo de juego; un Civ más que no pienso jugar.

facu_web6

Nunca jugue ninguno, ni me llamaban la atención hasta que vi la emoción de Beto y Dieguito. Leyendo la review entiendo dónde está la magia del juego, y si bien sigue sin interesarme como para jugar seriamente, me gustaría dedicarle una larga sentada.

Lo bueno

  • Jugabilidad eterna. ¡Es un Civilization!
  • Los sistemas de progresión científica y social están mejores que nunca.
  • Todos los elementos del juego aportan un componente estratégico valioso, sea que los explotemos o no.
  • Genera un vicio absolutamente placentero. Sólo… un… turno… más.

Lo malo

  • Varios comportamientos de la IA son discutibles
  • Algunas mecánicas culturales requieren un poco de prueba y error.
9

Joya del gaming

Hugo Granchetti

Un gamer que juega múltiples géneros en múltiples plataformas, Hugo -alias Beto- comenzó desde pequeño a incursionar en los videojuegos a través de joyas como Super Mario Bros., Pac-Man y Carmen Sandiego. Sus géneros predilectos son los RPG, los juegos de estrategia (RTS y 4X) y los puzzle. En su ámbito laboral, como profesor universitario en ciencias de la salud, incorpora analogías, alegorías y estrategias de enseñanza inspiradas en su experiencia videojueguil cuando ve la oportunidad. Por supuesto también difunde la religión Checkpointera en sus círculos académicos.

  • Dieguito, este verano sí o sí tenemos que hacer el Vs.
    Por ahí, con suerte, lo terminamos antes del Civ VII

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