Ghost Recon Breakpoint Review

Diego De Carlo
PC PS4 Xbox One

Vuelve nuevamente Ghost Recon con una entrega que demuestra que un buen juego es más que la suma de sus buenas partes.

Empecemos con una declaración que quizás spoilee esta nota: Ghost Recon Breakpoint no es un desastre, más allá de todo lo que vas a leer a continuación.

Ya es conocido y esperable por todos, que los juegos de Ubisoft comparten mecánicas y que les encanta hacer escenarios enormes con una cantidad absurda de actividades secundarias, ítems para buscar, etc. Y esto, creo yo, puede ser algo bueno, ya que con el correr de los años y distintos juegos, dichas mecánicas se van puliendo siendo individualmente cada vez más sólidas.

Ghost Recon Breakpoint no es la excepción. Hay elementos que están realmente muy bien logrados, pero la ejecución en su totalidad se termina sintiendo como un rejunte de buenas ideas que no terminan de cerrar.

Un enorme terreno para explorar.

¿Esto me lo cubre la ART?

El juego nos pone en el lugar de Nomad, miembro del escuadrón que le da nombre a la saga. Al empezar la partida configuramos el aspecto de nuestro personaje, que puede ser tanto hombre como mujer, definimos las facciones de su rostro, cabello y no mucho más que eso. El editor de personaje es más limitado de lo que esperaríamos en un juego con tanto enfoque multiplayer, pero tampoco es un problema ya que hagamos lo que hagamos, siempre terminamos con un soldado genérico, con líneas de diálogos genéricas, que va a interactuar con personajes aún más genéricos.

Luego comienza la historia. Esta vez Ubisoft decidió que era más sensato evitar roces diplomáticos como los que provocaron al elegir a Bolivia como escenario anterior, y optó por situar el juego en una isla ficticia del Pacífico, llamada Auroa (no, no es un error de tipeo. Seguramente tampoco quisieron hacer enojar a la gente de Aurora Grundig). Nuestro personaje es desplegado en dicha isla para investigar una situación y, justo antes de aterrizar, unos drones misteriosos derriban el helicóptero.

La isla de Auroa es la sede de Skell Tech, empresa liderada por Jace Skell, un gurú tecnológico que plantea el World 2.0, una especie de incubadora utópica alla Silicon Valley, que apunta a llevar a la humanidad al futuro a través de innovaciones y desarrollos de primera línea. Por algún motivo, este tipo también pensó que construir drones asesinos era una buena idea para llegar a dicho objetivo. Y aparentemente tampoco contrataron gente especializada en seguridad informática, porque de un día para el otro se los hackean y la isla queda inaccesible, tanto para entrar como para salir.

Y para hacer las cosas aún más complicadas para Nomad, resulta que quienes tomaron por la fuerza la isla son los Wolves, un grupo liderado por Cole Walker, interpretado por Jon Bernthal, un ex-Ghost que se pasó de bando, rudo, maloso, de pocas palabras y menos expresiones… básicamente como la mayoría de los recientes papeles de Jon Bernthal.

¡No se inunda más!

Hay elementos que están realmente muy bien logrados, pero la ejecución en su totalidad se termina sintiendo como un rejunte de buenas ideas que no terminan de cerrar.

Esta es la premisa principal de la historia, el resto lo dejo para que cada jugador lo descubra. Junto a esto hay historias secundarias y paralelas que suceden en Auroa; el juego nos permite elegir nuestro propio camino. Las distintas historias y misiones se van desbloqueando a medida que las encontramos o cumplimos misiones encadenadas, pero no nos obligan a seguir un camino definido. Esto es algo positivo en un juego de este estilo, pero a la vez se siente un poco caótico al poco tiempo, ya que al terminar el tutorial nos encontramos con un mundo de gente con sus nicks, íconos de misiones, shops, etc. que pueden marear al jugador que no esté acostumbrado a este género.

Hay tiros y explosiones para todos.

Walker haciéndole honor a su nombre.

El shooting está realmente muy pulido: se siente preciso, real, hay mucha variedad de armas y el realismo está bien aplicado. Según el nivel de dificultad que elijamos, los enemigos serán más “inteligentes” y nuestro personaje será menos resistente a las heridas. En este juego no hay esponjas de balas: un par de tiros bien puestos alcanzan para abatir a cualquier soldado. Esto se contradice un poco con la cantidad de armas y el poder en conjunto de todo nuestro equipamiento (similar a como lo maneja Destiny 2), ya que con el arma más básica que tenemos al salir del tutorial, ya podemos ser letales si apuntamos bien.

Otro punto positivo es el enfoque al sigilo que nos brinda este juego. Si bien es cierto que tenemos cuatro clases para desarrollar con sus habilidades específicas (médico, asalto, sigilo y sniper) y que tranquilamente podemos resolver todo a los tiros, hay varias mecánicas que fomentan el combate más táctico. Lo enemigos, además de vernos directamente, pueden escucharnos, escuchar una explosión lejana, un vehículo, presenciar una muerte aunque no sepan de dónde viene (lo que los pone alerta para salir a buscarnos), encontrar cuerpos, etc. Además tenemos el clásico drone que nos permite explorar y marcar enemigos antes de entrar.

El shooting está realmente muy pulido: se siente preciso, real, hay mucha variedad de armas y el realismo está bien aplicado.

Todavía no me decido qué misión quiero hacer.

Cuatro clases y muchos perks para desarrollar.

Si recibimos disparos, eventualmente sufriremos heridas que, además de limitarnos en el máximo de vida a regenerar, nos hacen más lentos por estar rengueando. Para curarnos hace falta usar un kit de primeros auxilios que, si bien tiene usos ilimitados, nos consume varios segundos para completar la acción, por lo cual hay que hacerlo a resguardo o luego de un enfrentamiento.

Tenemos también dos modos para jugar: guiado o avanzado. El guiado es como estamos acostumbrados a jugar la mayoría de los juegos: marcamos un objetivo, nos aparece un indicador en pantalla hacia donde ir y nos dirigimos hacia allá.

En el modo avanzado, por el contrario, la misión nos indica puntos geográficos de referencia al estilo “en tal región, al oeste del río, al costado de la granja”, y nosotros nos tendremos que ubicar siguiendo esas pistas. Por supuesto que podemos poner nuestra propia marca en el mapa una vez que encontremos el punto para que no sea tedioso ubicarnos. Esta mecánica es interesante, pero pierde el sabor cuando nos damos cuenta de que el formato de las guías es siempre el mismo: primero la región, después una referencia que está claramente indicada como el nombre de un lago y finalmente una guía más particular al punto en cuestión, que fácilmente nos reducen el margen de error a un área muy chica. De todas formas, Ubisoft en el mismo menú de opciones dice que esta es la forma en la que está pensado el juego y, en lo personal, estoy de acuerdo.

Al igual que en su entrega anterior, contaremos con vehículos de todo tipo, la mayoría de estos con capacidad para llevar a todo nuestro escuadrón.

Si recibimos disparos, eventualmente sufriremos heridas que, además de limitarnos en el máximo de vida a regenerar, nos hacen más lentos por estar rengueando.

No alcanza la pantalla para mostrar todas las misiones.

Por último, también hay modos competitivos, a los cuales llevaremos nuestro personaje para enfrentarnos a otros jugadores, en mapas específicos con distintos objetivos; nada que no hayamos visto en otros juegos del estilo. Y por último, la típica Raid para hacer cuando ya llegamos a un nivel alto y queremos un desafío más largo y especial.

Asimismo, Ubisoft prometió seguir agregando contenido, tanto a la parte competitiva como al juego principal. Habrá que ver hasta dónde le dan soporte al juego y qué tal resultan dichas expansiones.

Hasta ahora, todo lo descrito parece positivo, y lo es. Realmente las mecánicas están bien diseñadas y el juego tiene mucho potencial, y sin dudas lo considero una mejora respecto al Ghost Recon anterior. El problema principal aparece cuando metemos todo esto en un juego que parece no tener un rumbo claro.

La historia queda un poco sepultada entre tantas actividades secundarias y además, si jugamos con otros jugadores que estén en un punto distinto al nuestro en la historia, vamos a ver escenas y sucesos que no tienen sentido porque todavía no ocurrieron para nosotros, lo cual hace que el matchmaking esté en el lado opuesto de la balanza, con las ganas que tengamos de meternos en el argumento. Es por esto que recomiendo jugarlo con gente que ya conozcamos y tenga ganas de coordinar y aprovechar todo el enfoque táctico que ofrece esta saga.

Cada tanto nos cruzamos con bugs propios de un juego tan grande y abierto, pero que demuestran que al juego le falta un poquito más de cocción; nada grave, pero más de los que esperaríamos en un juego terminado.

Ghost Recon Breakpoint es un juego que promete mucho, tiene todo para que me guste y le dedique muchas horas de mi tiempo libre, pero por algún motivo no sucedió. Seguramente teniendo un squad con amigos que jueguen regularmente la experiencia sea otra, y cada uno pueda hacer su recorrido por el enorme mundo que ofrece; incluso con los agregados que vaya sumando Ubisoft, probablemente el juego mejore. Hoy en día, teniendo otros juegos del estilo, incluso ejemplos gratuitos como Warframe o Destiny 2, es para pensarlo bien antes de invertir en este, pero si tenés la suerte de tener un grupo de amigos que sumen a tu squad, se disfruta bastante.

¿LO JUEGO?

Si te gusta mucho el género y vas a jugar con gente, sí. Si no, puede que te aburras al poco tiempo.

Lo Bueno

  • Mecánicas de shooting muy pulidas.
  • Enfoque táctico y sigilo bien logrados.
  • Contenido de sobra para jugar por mucho tiempo.
  • Se puede disfrutar en single player sin problema.

Lo Malo

  • Historia y personajes bastante genéricos.
  • Puede resultar abrumador para algunos jugadores.
  • Algunos bugs menores.
7

Bien logrado

Diego De Carlo
Diego tiene dos pasiones en su vida, la música y los videojuegos. Juega desde los 4 años, allá cuando los juegos eran apenas un par de píxeles enormes. Hoy en día juega principalmente en Playstation, pero durante su vida su plataforma principal fue la pc, pasando por alguna que otra consola. Sus géneros favoritos son aquellos que hoy están medio olvidados, pero que de a poco van resurgiendo y algunos que por suerte estan vigentes: Aventuras gráficas, simuladores de vuelo espaciales, RPG, Tycoons y FPS.