Call of Duty Modern Warfare Review

Marco Guffanti

Activision apuesta por un Call of Duty que vuelve a sus raíces sin dejar de romper barreras.

Siendo uno de los FPS más aclamados de la historia, Call of Duty ha logrado mantenerse a flote durante 16 años. Hubo varias tormentas en el camino, pero parece ser que en estas últimas dos entregas Activision ha logrado un buen balance entre mejoras e innovación, sin que se pierda la esencia que hizo tan famosa a la franquicia.

Liberándose de las fallas que uno típicamente esperaría en este tipo de juegos, Modern Warfare llega a ser uno de los títulos más pulidos del género, y sorprenderá a muchos que decidieron distanciarse de la saga en alguno de los baches que hubieron en el camino.

Con una campaña que no conoce límites, un multiplayer extremadamente adictivo y ninguna microtransacción acechando en el horizonte, esta parece ser una buena adición a una franquicia que de a poco va retomando su rumbo.

Peligro en Piccadilly

Esto está a punto de ponerse explosivo...

Y cuando digo que no conoce límites, lo digo en serio. Después del vacío que fue el año pasado con respecto a material single player, y la poca calidad de sus ofertas anteriores, Modern Warfare tenía una oportunidad imperdible de volver a la gloria. Y así fue.

Esta campaña nos lleva a una representación bastante realista de una guerra moderna basándose en un conflicto ficticio. ¿Cómo logra esto? A través de sus claustrofóbicos escenarios, plagados de civiles que al igual que los enemigos, son vulnerables.

Todo cambia cuando uno tiene en mente que las vidas de mujeres y niños inocentes están realmente en juego, y esta historia no tiene miedo de demostrarlo. Al poner en riesgo sujetos ajenos como pocas veces se ha hecho, esta entrega busca tocarnos esa cuerda emocional tan floja, la empatía.

Tener que controlar un ataque terrorista en el centro de Londres mientras intentamos distinguir entre civiles y enemigos puede ser o no desafiante dependiendo de la dificultad seleccionada, pero esquivar a peatones corriendo por sus vidas será seguramente demandante y requerirá de nuestra atención y cuidado.

Agregando esta capa de complejidad a la jugabilidad es una de las maneras en las que este Call of Duty intenta recordar sus años de prosperidad. Pero aún más importante es el impacto causado al mezclar estas mecánicas con la narrativa. A través de los ojos de los distintos personajes viviremos momentos de dolor e injusticia, tanto presentes como pasados. Y gracias a una drástica reducción en la cantidad de cinemáticas y movimientos guionados, nos sentiremos parte más que nunca.

Alex, Price, Kyle y Farah.

Aunque la campaña de esta entrega se destaca en casi todo lo que se propone, definitivamente no es el foco principal que se le da normalmente a la franquicia. Por eso es que el modo multijugador de este año recibió un refrescante lavado de cara. Nuevos modos, nuevos mapas y una jugabilidad completamente diferente contribuyen a lo que es una de las mejores experiencias competitivas en un largo tiempo.

Una gran variedad de modalidades llegaron por fin a Call of Duty, entre las cuales “Ground War”, “Gunfight” y “NVG” son las más destacadas. La primera siendo una batalla a grandes escalas, con vehículos y un máximo de 64 jugadores. La segunda siendo todo lo contrario, 2v2 en un mapa muy reducido. Y la tercera es simplemente la versión nocturna de los mapas originales, pero sin HUD.

Los mapas, sin romper ninguna barrera, son refrescantes en su normalidad. Dejando de lado los altos contrastes y las ubicaciones futuristas, Modern Warfare nos lleva a campos de batalla realistas pero simples. Desgraciadamente, fallan en la ejecución ya que su diseño lleva a que la gran mayoría de pasillos sea una incubadora de camperos.

Y la jugabilidad no ayuda en lo más mínimo a solucionar este problema. Completamente contrario a la previa entrega, los tiempos para matar son mínimos, con lo que el primero en disparar es usualmente el ganador en un duelo. Inicialmente esto puede ser un poco impactante, ya que estamos acostumbrados a algo muy diferente, pero con el tiempo es llevadero y hasta beneficioso.

¿Vehículos en multijugador? Si, por favor.

Customización, para que tu arma se sienta tuya.

Aparte de todo esto, tres excelentes adiciones fueron hechas a este Call of Duty que deberían estar presentes a partir de ahora en todas las entregas: crossplay con todas las plataformas, para que los servidores estén siempre llenos; soporte nativo para mouse y teclado en consolas, para aquellos que lo prefieran; y modificación de clases en el medio de la partida, porque siempre te olvidaste de hacer ese último cambio a tu armamento.

¿Y como no te vas a olvidar si hay tantas opciones? Los accesorios abundan y el nivel de customización posible es muy alto comparado con iteraciones pasadas. Ni hablar de que volvieron algunas de las armas más icónicas de la franquicia, como la M4A1, la FAL y la AK-47, entre otras.

Mientras los dos componentes anteriormente mencionados se notan bien pulidos, el tercero se quedó muy corto. El modo cooperativo deja mucho que desear debido a su falta de narrativa, ya que carece de historia significante. Ni hablar de que la dificultad escala de una manera insoportable. La única forma de disfrutar este modo es con amigos y sólo un rato, pero al haber tantas otras oportunidades para explotar en grupo, esta sería mejor olvidarla.

El agujero que dejó Black Ops 4 con su falta de campaña fue llenado por Modern Warfare con facilidad. Desafiando la típica narrativa encontrada en experiencias FPS, esta entrega logra conmocionar sin llegar a ser muy pesada o dramática. El modo multijugador es realmente destacable, y aunque no hay mucha innovación por ese lado, combina la fórmula con elementos previamente existentes de una manera magnífica.

¿LO JUEGO?

Uno de los mejores Call of Duty hasta la fecha. Sin duda alguna vale la pena probarlo.

Lo Bueno

  • Una campaña desafiante y entretenida
  • Variedad de modos en el multijugador.
  • Cantidad de accesorios para elegir.
  • Libre de microtransacciones.

Lo Malo

  • Diseño de mapas que incentiva el campeo.
  • Pésimo modo cooperativo.
8.8

¡A no dejarlo pasar!

Marco Guffanti
Marco es PC Gamer de sangre, siempre buscando componentes que suban el contador de FPS al máximo posible. Desde niño disfruta los juegos con énfasis en historia y dialogo, pero ultimamente se ve mas atraído por juegos competitivos multijugador que provocan adrenalina pura. Sus juegos de preferencia son Red Dead Redemption, TES: Skyrim y Detroit: Become Human.