Human: Fall Flat Review

Hugo Granchetti

No Brake Games desafía nuestro ingenio y habilidad para aprovechar las leyes de la Física en Human: Fall Flat.

Los juegos de puzzle o ingenio suelen abrir un sinfín de ideas en la imaginación de los desarrolladores. Es que este género desafía no sólo el intelecto de sus destinatarios, sino también el de aquellos que lo mantienen vigente desde los inicios de la historia de los videojuegos. En este escenario, el pequeño estudio de No Brakes Games quiere sumar su grano de arena.

En Human: Fall Flat, los desafíos están fuertemente ligados a los fenómenos de la Física. Mientras controlamos a Bob a lo largo de sus recurrentes sueños sobre caídas sin fin, nos damos cuenta de lo importante que es la destreza además de nuestra perspicacia. Tal es así, que resulta altamente recomendable jugar con un joypad.

Un desolado mundo de sueños plataformeros.

¿Por cuál camino llegaremos hasta aquellas construcciones?

El abanico de movimientos es restringido -podemos mover cada brazo en forma independiente y saltar-, pero es suficiente para hacer frente a los desafíos plataformeros que nos arrojan los distintos escenarios. Las ocho locaciones disponibles van desde mansiones hasta montañas, y todas implican altas probabilidades de caer al vacío. Contamos también con objetos como lámparas y sogas, con los cuales podemos interactuar para abrir nuevos caminos y sortear obstáculos.

El apartado artístico genera sensaciones contradictorias. Por un lado el estilo visual y musical es llano, desolado y algo reiterativo -digamos, hasta aburrido por momentos-, pero por otro refleja cierta lógica en el contexto de este mundo paralelo de sueños. Tenemos variadas opciones para customizar la apariencia de Bob, pero no es suficiente para quebrar el letargo que despierta el juego.

Mientras controlamos a Bob a lo largo de sus recurrentes sueños sobre caídas sin fin, nos damos cuenta de lo importante que es la destreza además de nuestra perspicacia.

Ocurre que, en Human: Fall Flat, ese mismo letargo lo percibimos en su jugabilidad. Muchas veces nos sentiremos levitando a través de los puzzles, mientras fracasamos una y otra vez al intentar predecir hacia dónde nos llevará nuestro próximo salto. Las leyes newtonianas pueden ser frustrantes por momentos -en especial cuando tratamos de manipular objetos controlando cada brazo individualmente-, pero esto se compensa con las diversas formas con que se nos permite superar cada situación. ¿Nuestro último salto nos llevó por un camino inesperado? No hay problema; probablemente lleguemos a destino de todas maneras.

La manipulación de objetos puede implicar un buen rato de prueba y error.

Quizá Human: Fall Flat no sea ideal para el jugador impaciente, pero cualquiera que tenga una cuota de perseverancia puede disfrutar de una entretenida experiencia, mientras ayuda a Bob a sortear su obsesión con las caídas libres. Después de todo, este vacío y lento mundo imaginario ha sido, probablemente, el escenario de los sueños de muchos de quienes se sienten a jugarlo.

¿LO JUEGO?

Si tenés la suficiente paciencia y serenidad, Human: Fall Flat es una entretenida experiencia.

Checkpoint opina…

fede_web

Mi tipo de juego, indie experimental no apto para impacientes, me hace acordar mucho al Octodad y al I Am Bread. Por el precio que piden está bastante bien.

guru_web

¿Será que el juego en realidad trata sobre lo que está soñando el jugador que se quedó dormido jugándolo? Ojo, piénsenlo. Profundo…

dieguito_web

Un juego entretenido y original. Es muy divertido mover a nuestro personaje como si estuviera totalmente borracho tratando de agarrar cosas.

Lo Bueno

  • Diversas formas de superar los desafíos.
  • Buena implementación de las leyes físicas.
  • Gran variedad de posibilidades interactivas a pesar de contar con pocos movimientos.

Lo Malo

  • El estilo artístico y jugabilidad destilan cierto letargo.
  • Frustrante para jugadores algo impacientes.
6

¿Por qué no?

Hugo Granchetti
Un gamer que juega múltiples géneros en múltiples plataformas, Hugo -alias Beto- comenzó desde pequeño a incursionar en los videojuegos a través de joyas como Super Mario Bros., Pac-Man y Carmen Sandiego. Sus géneros predilectos son los RPG, los juegos de estrategia (RTS y 4X) y los puzzle. En su ámbito laboral, como profesor universitario en ciencias de la salud, incorpora analogías, alegorías y estrategias de enseñanza inspiradas en su experiencia videojueguil cuando ve la oportunidad. Por supuesto también difunde la religión Checkpointera en sus círculos académicos.